Desde el comienzo del mundo han existido las guerras, el hombre de las cavernas se peleaba por los predios en donde crecían los animales que le servirían de alimentos, cuya carne consumía crudo. Se peleaban entre ellos, y peleaban con los animales prehistóricos para defenderse correctamente de ser matados por estos.
Con la evolución de la vida, descubrieron el fuego, y empezaron a cocinar los alimentos, pero siguieron guerreando agrupados en tribus y en asociaciones en donde también primaba la ley del más fuerte.
La evolución continuó, y con toda seguridad, mientras la mujer pintaba las cuevas, alindando su entorno, el hombre peleaba y se mataba con mazos hachas rudimentarias, y cuchillos hechos de piedra.
Saltando muchísimas épocas, el hombre fue acuñando la idea de la propiedad privada, que tenía que defender sus feudos a capa y espada. Llegó un momento, en que empleaba al campesino más pobre, no solo para explotarlo en el trabajo productivo, sino para que lo defendiera de otros terratenientes que querían quitarle sus tierras.
Eran señores feudales que a la fecha de hoy todavía existen en nuestro país, en donde utilizan la mano de obra de los pobres, principalmente haitianos ilegales que traspasan la frontera en busca de poder ganar los suficiente para alimentarse y alimentar a sus hijos.
En cada época primó, que ha habido señores de la guerra, que envían a la juventud a morir por nada. No lo justifica nada, a menos que no sea un estado de ignominia y opresión, como los que han existido aquí y en otras partes del mundo, en donde debía ponerse delante el concepto patria.
Los griegos y romanos, así como todas esas partidas de musulmanes en los cuales prima la religiosidad fanática, también han sido aupados para que se maten, y llegaba un momento en que la tierra quedaba empapada y anegada de sangre de inocentes, y la decisión ha sido tomada en una habitación de un Rey con la sangre preñada de vino…
El decir ataquen, para ellos era como nada. Pero lo curioso es que aún con las altas tecnologías, se usan estos primeros para producir armamentos, los cuales son vendidos por altas sumas, y se convierten en una economía de guerra.
En vez de los cerebros humanos, ser encaminados al progreso de la medicina, para combatir el cáncer por ejemplo, Prima la idea, de que primero el comercio, y luego el ser humano. Por mucho tiempo las guerras eran usadas para diezmar la población, y que numero de bocas en el mundo disminuyera. Lo mismo se pensó y está en veremos, de la pandemia.
Esta guerra entre Rusia y Ucrania es un ejemplo del primitivismo que todavía nos domina, como lo fue la destrucción de Bagdad por los norteamericanos o de Libia o de Afganistán… Como dijo una muchacha jovencita de una cadena de noticia, "las guerras son una mierda". Nunca vemos a uno de los viejos que la promueven, en el frente de batalla, siempre una juventud que generalmente no entiende porque está peleando.
Mientras tanto los países pequeños como este, se ven sometidos a altas inflaciones, por el alza del petróleo, la hambruna se acentúa, acompañada de que los agiotistas locales se aprovechan y comienzan los acaparamientos y los mecanismos de los sin alma, se expresa también… No olvidemos que siempre los grupos oligárquicos de poder, tienen inmensas reservas para las crisis.