La cumbre de Copenhague, aunque esclareció a la humanidad del desastre ambiental que produce continuar emitiendo en los niveles actuales CO2 a la atmósfera, no logró los acuerdos deseados, mucho menos las medidas apropiadas.
Aunque los países Africanos consiguieron tener una participación destacada en la defensa del planeta, la incidencia de América Latina, no fue de primer orden y en especial la de nuestro país, el cual, en la reunión de Kyoto, formó parte del grupo que impulsó y trabajo de manera activa en Latinoamérica para la firma del trascendental acuerdo.
Luego de tan precario resultado, es pertinente redoblar los esfuerzos para reforestar diversas áreas del planeta, pero sin violentar las leyes de los países signatarios de los acuerdos acordados, lo cual conlleva a oponerse a que la Secretaría de Estado Medio Ambiente comience en épocas navideñas siembras masivas de plantas de caobas en terrenos en litis jurídica en el Distrito Municipal de Gonzalo, en la provincia Monte Plata, afectando a cientos de campesinos de esa región.
Los terrenos en disputa están a la espera de una decisión del tribunal Contencioso y Administrativo del Distrito Nacional, por lo cual la participación de ese órgano del Estado en esa actividad, constituye un desacato a la decisión del tribunal mencionado.
Convirtiéndose en una provocación innecesaria para los lugareños, dada la existencia de extensas zonas que son apropiadas para ese proyecto y no están condicionadas por litis judicial.
Estos desaciertos se suman a los decretos de fin de año, donde se anuncian nuevas áreas protegidas, en lugares que no han sido sometidas a estudios, lo cual pone en tela de juicio la base científica con la que se justifica el decreto y sienta la base para que en el futuro, dichas áreas sean cuestionadas y pasibles de ser excluida del sector al que fue introducida sin justificación técnica.
Dicho proceder, ha provocado el enfrentamiento público entre funcionarios de Estado, de tal manera que el director de Minería, Octavio López, ha mediado del mes de diciembre, criticó el nuevo decreto y lo calificó como "un latigazo a la industria minera".
Al mismo tiempo que informaba que al presidente se le muestra el decreto pero no le presentan el plano de áreas protegidas. Dejando entrever que actividades como la mencionadas “lo que pone es en riesgo y en juego el carácter de solemnidad que deben tener las áreas protegidas porque la convierten en un puro relajo".
El año que culmina, estuvo plagado de decisiones erráticas en las instituciones que dirigen la política ambiental de la nación, las cuales culminaron con intromisiones innecesarias de instituciones internacionales lo que debemos de eliminar en las áreas de gestión ambiental, trabajando con transparencia y elevando la calidad de las decisiones en lugar de someterla a los intereses políticos mediáticos.
El autor es ingeniero.