SANTO DOMINGO.- El secretario de Estado de Interior y Policía, doctor Franklin Almeyda Rancier, justificó este lunes los intercambios de disparos que se dan entre policías y supuestos delincuentes.
El funcionario justificó que si los delincuentes agreden a tiros a los agentes policíales, éstos tiene que responder el enfrentamiento.
Dijo que “los agentes no pueden responderles con ostias” (a los delincuentes), porque su misión es proteger a la sociedad y defenderse de cualquier embestida de los que usando la violencia tratan de imponerse.
Almeyda Rancier habló durante una rueda de prensa en la que informó que en lo que va de año unos 46 policías han perdido la vida en enfrentamientos.
Asimismo, comunicó que durante los meses enero noviembre del 2009 se practicaron 23,031 pruebas de alcoholímetro de las cuales 2,128 resultaron positivas y las restantes negativas.
En ese sentido, manifestó que reforzarán los horarios los fines de semana ya que más del 40 por ciento de las muertes violentas surgen en esos días.
Organismos de Derechos Humanos han puesto en dudas los alegados intercambio de disparos que reporta la Policía Nacional y en algunas ocasiones los Tribunales han condenados a agentes por la ejecución de supuestos malechores.
La semana pasada, el Tercer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional condenó a 10 años de prisión a los policías que el pasado 30 de diciembre del 2008 ejecutaron a cinco personas en el parque Mirador Sur, en el Distrito Nacional.
HABLA LA POLICIA NACIONAL
Cuarenta y seis policías han muerto a tiros en lo que va de año, cuando enfrentaban a presuntos delincuentes ligados al narcotráfico y otras actividades ilícitas.
La revelación es del general Nelson Rosario, vocero de la Policía, quien dijo que en los últimos 22 meses 144 agentes han caído abatidos por diversas causas, en el cumplimiento de su deber.
El vocero policial explicó que los agentes del orden que murieron mientras realizaban actividades ilícitas no son contados porque manchan la honra de la institución.
Numerosos policías y militares murieron mientras participaban en diversos delitos.