En agosto, cambiaron sorpresivamente al sanjuanero ingeniero Rhadamés Segura, administrador general o como lo llaman ahora “Vicepresidente” de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE). Este paso era necesario porque no es bueno eternizar a los funcionarios en los cargos, y aún más, si el problema eléctrico no ha avanzado en la ruta de la reducción de los apagones, más bien se había profundizado la crisis.
En esa gestión, las plantas de Carbón se congelaron en un limbo de intereses e indecisiones, se intentó improvisar la traída de unas costosas barcazas Diesel muy viejas y de alto consumo, y se aprobó la ley que penaliza la sustracción fraudulenta de electricidad.
Ahora tenemos de administrador al ingeniero Celso Marranzini Pérez, también de origen sanjuanero.
Con el nombramiento del Nieto de Celso Pérez, un creativo dominicano que hizo fortuna recauchando gomas de vehículos durante la Segunda Guerra mundial, resolviendo así la escasez de neumáticos que casi paralizaba el transporte en esos años.
Celso enfrenta ahora, como su abuelo, resolver un problema muy importante para la nación: El suministro confiable y a precios justos para todas las partes, del vital servicio de energía eléctrica.
Suministro confiable significa que los usuarios reciban luz de buena calidad, con voltajes estables y durante por lo menos 18 horas diarias, con la meta de llegar a 24 horas en plazo razonable de años.
A precios justos se entiende, que las generadoras facturen el kilovatio con el costo de los combustibles y lubricantes, más los costos de amortización de la inversión, más los gastos técnicos de las generadoras, más un margen de beneficios razonables, sin indexarnos la Inflación en Chicago Francfort y Madrid. Y como los generadores son colegas de Celso, este es un punto delicado que él tendrá que tratar con firmeza.
Aprecios justos significa, que la tarifa a los consumidores debe alejarse del populismo de Robin Hood, que le roba a los ricos o PP (pendejos que pagan) para no presionar a los votantes “que necesito para mi proyecto político”.
Lo justo sería poner un medidor en alta en cada uno de los 37, 890 transformadores de distribución en los 120 circuitos del país (el número puede variar) y leer el mismo día todos los medidores conectados al mismo y el medidor del transformador (o banco de transformadores) y así conocer la relación de energía suministrada entre energía facturada.
En los Circuitos con pocos fraudes, la relación puede andar de 0.85 a 0.95. En los circuitos con la novedosa cajita mágica magnética, puede bajar a 0.70 y seguir bajando si no se corrigen las distorsiones y sobre indexaciones de la facturación de las generadoras. En los barrios PRA se deben instalar medidores en los centros cerveceros, colmadones y otros centros de alto consumo y controlar el uso de hornillas eléctricas para cocinar en casas sin medidores. Las tarjetas prepagadas de control de consumo pueden ayudar mucho. Pero está claro que todos debemos acostumbrar al país a pagar por todo lo consumido.
Y los generadores deben aceptar una formula de facturar la energía: seria, sin indexaciones artificiosas, como en la actualidad; porque cobrar por capacidad instalada ociosa es otra forma de robo, contratada o no.
El servicio de energía de buena calidad requiere dar mantenimiento al derecho de vía de las líneas de transmisión, reparar torres, postes, crucetas, sustituir aisladores y otros equipos de líneas, plantas y subestaciones, y de las redes de distribución, con las mismas partidas que hasta hace poco estaban asignadas a “relaciones públicas y propaganda”.
Estrenamos una nueva administración que enfrenta fuertes presiones de todos los sectores, los generadores, los bancos, las distribuidoras, los consumidores grandes y chicos.
A corto plazo se deben avanzar aceleradamente en la conversión a gas natural de todas las plantas de turbinas de gas que lo soporten. Si se justifica se puede instalar una terminal de gas natural liquido en La Isabela, Puerto Plata.
A largo plazo se debe aclarar el modelo de gestión a implantar en todo el sistema. Sabemos que el modelo de privatización neoliberal fracasó hace años en Elecrticité de France. Aerolíneas Argentinas se recuperó en 2007 del fracaso de Iberia y con el triple de deuda, algo parecido a lo de FENOSA y las AEDE, en la EDENORTE, EDESUR y EDESTE, aquí.
A mediano plazo, la instalación de nuevas plantas generadoras de base y la terminación de la autopista eléctrica Santiago–Santo Domingo son metas muy importantes.
La estabilidad económica del sistema depende de bajar el costo de la generación base y contar con plantas de pico para absorber las fluctuaciones de carga, económicas y confiables. Las plantas eólicas son una gran novedad porque reducen el costo de generación del kilovatio en pico o en base. Su costo inicial es alto pero abordable.
Las plantas de base son plantas que deben trabajar 24 horas durante 335 días al año, generando al más bajo costo posible. Pueden ser de carbón o atómicas.
Estas plantas deben ser propiedad del estado (no del partido de Gobierno) y pueden ser operadas por el Estado o por empresas contratadas.
Las plantas de carbón planificadas son dos unidades de 300 MW en Hatillo de Azua y otras 2 unidades de 300 MW en Manzanillo, Montecristi. O sea, un total de 1,200 MW térmicos de Carbón.
Estas plantas pueden generar 8,700 millones de kilovatios/hora anuales y durar en servicio de 20 a 30 años, con “overhaules” cada 7 u 8 años.
A más largo plazo, la solución ambiental y económicamente factible es la instalación de sendas plantas atómicas de 850 MW en Hatillo y Manzanillo, vecinas de las de carbón. Esas plantas toman mucho tiempo en su planeación, diseño y construcción, su costo es de cerca de 5000 millones de US dólares CU, pero el combustible inicial es barato y dura casi 6 años y las recargas son parciales, salen mucho más baratas, porque la suma de capital e intereses mas el costo de combustible son amortizados a 30 años.
Se producen cerca de una tonelada de residuos radiactivos anuales, que hay que almacenar con mucha seguridad por su potencial peligro. En España, Francia, Inglaterra y hasta en Finlandia y Estonia saben como manejar estos residuos y generan en plantas atómicas desde hace 40 años sin accidentes. Y los accidentes de las plantas de Tree Miles y Chernovil fueron lecciones aprendidas e incorporadas en las normas de manejo seguro de las plantas.
En las de Carbón, el costo anual de combustible, la disposición final del rock-ash y los tratamientos para controlar la emisión de sulfuros, sumando a los overhaules mayores cada 8 años, que incluyen tubos y bombas nuevas es enorme.
Tengo una preocupación final, ¿la transmisión de la energía de Monte Río en manos de la Minera Barric, ¿se hará con una línea nueva, cómo debe ser? ¿O se va a recargar la línea de 138, 000 voltios del “15 de Azua”–Pizarrete-Palamara?; que por cierto va a ser recargada por la planta Hidro de Palomino.
El autor es profesor de Fluidos de la Facultad de Ingeniería de la UASD.