SANTO DOMINGO.- El Partido Revolucionario Dominicano, no aprobará en el Congreso Nacional ninguna solicitud de préstamos del Gobierno, a menos que sea contratada en condiciones blandas y que estén dirigidos a impulsar programas realmente orientados al desarrollo económico y social del país.
La decisión aprobada se produjo en una reciente reunión de las fracciones parlamentarias del partido blanco con el presidente de la organización, ingeniero Miguel Vargas.
Sólo aprobarán préstamos que puedan obtenerse en organismos multilaterales como los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo, según informó ayer tarde la oficina del presidente del PRD.
Ese tipo de financiamiento es otorgado en condiciones consideradas blancas en los mercados financieros internacionales, y están siempre dirigidos a obras y programas de desarrollo económico, además de que esos organismos les dan un seguimiento que controla su desvío hacia otro tipo de actividades.
Amplió Vargas que el gobierno endeuda al país más de lo necesario en financiamientos comerciales costosos, mientras trata con desprecio posibles financiamientos bilaterales o multilaterales, por la única razón de que lo obligan a cierta racionalidad en el gasto.
Conforme la declaración, el presidente del PRD planteó a los legisladores perredeístas que hay que ponerle un alto a la política de endeudamiento desenfrenado y de derroche imprudente del gobierno, que está hipotecando el presente y el futuro de la población y se ha convertido en una seria amenaza para la estabilidad nacional en todos los órdenes
Vargas puntualiza que los fondos que maneja el gobierno en la actualidad son varias veces superiores a los que administraron todos los gobiernos anteriores juntos, sin haber resuelto ni uno solo de los problemas que mantienen en un grave deterioro la calidad de vida de la mayoría de los y las dominicanas.
Alertó a los legisladores perredeístas que en condiciones de crisis como las actuales, elevar la carga de la deuda sobre las finanzas públicas no es aconsejable, porque las perspectivas de recuperación de la economía mundial y nacional no se ven tan a la vista.
El mismo gobierno se lamentaba al presentar el Presupuesto que ejecutamos, de que el pago de la deuda le impide ejecutar inversiones fundamentales para el desarrollo, como son la educación, la salud y otras esenciales, agregó.
Expuso además que un gobierno que compra empresas privadas, inicia costosas megaobras, mantiene una enorme inversión publicitaria, sigue cooptando caros apoyos clientelares, mientras mantiene gastos corrientes que no son sostenibles ni siquiera en países ricos, no tiene un sentido de austeridad, ni actúa en función de prioridades, por lo que debe ser controlado en su política de empréstitos.
El que nos estemos endeudando para pagar el consumo eléctrico de este año, después que el año pasado utilizamos financiamiento de Petrocaribe por alrededor de mil 200 millones de dólares para cubrir el consumo en un año electoral, revela la falta de racionalidad de los costosos créditos en que se embarca el gobierno, a veces hasta ilegales e inconstitucionales, como el contraído a través de la empresa Sun Land.