Estamos de acuerdo con Narciso Isa Conde cuando analiza el triste papel de la Policía Nacional y la vincula con el Narcotráfico, la corrupción y la represión desmedida contra la población civil.
En la policía, en su seno, hay muchos vándalos, corruptos, narcotraficantes y muchas personas deshonestas que no lo piensan dos veces para apretar el gatillo ni para salir a la calle a "buscársela" sin importar quien caiga. ¡Y muchas personas inocentes han caído!
Hay que decir la verdad.
¡Hay que comenzar a decir las cosas como son!
Y hay que comenzar a pedir, con claridad y no importando la bandera política, que nuestra Policía Nacional sea repensada. Reevaluada, o, simplemente, desmantelada; para que de sus cenizas salga algo que nos pueda servir de orgullo.
Para nadie es un secreto el irrespeto de la policía hacia los civiles cuando esta sale a la calle y la intolerancia hacia los ciudadanos honestos que salen muchas veces a trabajar o a estudiar y que nada tienen que ver con actividades criminales. Ejemplos podemos dar por montones de jóvenes que han sido golpeados o que simplemente han caído bajo las balas de los miembros de la institución que no vacilan en entrarle a galleta o hasta ajusticiarlos.
Para solucionar el problema de corrupción y de represión desmedida por parte de algunos miembros "inquietos" e intolerables y, por que no, narcotraficantes de dicha institución, hay que hacer un debate de sociedad y es solo en una asamblea constituyente donde podrían llevarse esos temas. Las respuestas a esos problemas sólo la tiene el pueblo dominicano, quien sufre en carne propia los vestigios de ese mal, y nadie puede sentirse al abrigo de la mala conducta de la policía ya que todos sabemos que, en las sombras de la noche, y con tantos apagones, todos nos parecemos.
Muchos miembros de esa institución andan asaltando amparados en la sombra de la madrugada.
¡Los Linces, Los Swats, Los Topos, todos esos grupos represivos, que deberían servir para enfrentar a los verdaderos delincuentes, deberían ser desmantelados ya!
La sociedad civil necesita de esos grupos de intervención pero para reprimir a aquellos que están fuera de la ley, no para reprimir al pueblo y a los intelectuales o a ciertos políticos como el caso de Isa Conde, quien fue asediado por elementos de la institución que supuestamente está para proteger a los ciudadanos.
A Narciso Isa Conde no lo conocemos personalmente, pero sí conocemos su trayectoria de lucha y su integridad moral y es, hasta cierto punto, un patrimonio que hay que cuidar, ya que es una figura emblemática del acontecer político Dominicano y su escrito acerca de la Policía Nacional no es más que el reflejo de lo que piensa la mayoría del pueblo Dominicano que no se atreve a salir después de las siete de la noche a la calle
El interés por solucionar el problema de la policía debería trascender los partidos políticos, ya que es un problema del que es víctima toda la sociedad Dominicana. Nadie está al abrigo.
¡Una cumbre es lo que va!
Una verdadera cumbre. La cumbre del pueblo, que vendría a ser una asamblea constituyente donde todos los sectores estén debidamente representados para sepultar esa institución corrompida hasta los tuétanos y que merece ser, no reformada, sino desmantelada, para que de sus cenizas salga algo de lo que podamos sentirnos orgullosos.
El autor es dominicano, residente en Canadá.