Unos 60 millones de personas se han infectado en el mundo con el VIH/SIDA, de las cuales 27 millones han muerto durante los últimos 30 años, desde que se reportara el primer caso de VIH a inicios de los años ochenta, según informes publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo al programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el SIDA (ONUSIDA) para el año 2009 en Republica Dominicana ya existían 57,000 personas infectadas y se estima que de este total unas 30,000 desconocían su condición.
Este mismo informe da cuenta que el Caribe es la segunda región en el mundo con más casos de VIH y tres cuartas partes de estos casos se encuentran en la isla de la Española, compuesta por República Dominicana y Haití.
Es importante que las personas se realicen una prueba de VIH a tiempo para conocer su condición, pues ya existe tratamiento que evitan, en la medida de lo posible que una persona viviendo con el VIH en su cuerpo llegue a desarrollar SIDA , pero esto solo es posible si el virus es detectado a tiempo mediante una prueba de laboratorio.
En caso de que una prueba de VIH haya dado positivo, significa que la persona tiene en su organismo el VIH (no necesariamente el SIDA), entonces el médico le indicara la realización de otras pruebas más especializadas que son:
El recuento de células CD4 y la carga viral: para conocer la fortaleza del sistema inmunológico (defensas del cuerpo) y determinar la cantidad de virus presentes en el organismo respectivamente.
Con esta información el médico decidirá si la persona necesita ser sometida a tratamiento con medicamentos antirretrovirales, que son los medicamentos utilizados para tratar el VIH y actúan en el organismo reduciendo la carga viral.
No todas las personas VIH positivos califican para recibir estos medicamentos, va a depender de las características individuales y de la condición de su sistema inmunológico.
Como se puede ver, el resultado positivo en una prueba de VIH no significa una sentencia a muerte como sucedía en el pasado.
Es cierto que aun no existe una cura para el VIH, pero hay tratamientos que permiten mantener la enfermedad bajo control por muchos años, siempre y cuando se detecte a tiempo.
Por lo que se plantea que en la actualidad el VIH/SIDA ha pasado de ser una enfermedad catastrófica a ser una condición crónica de salud.