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Hernando Calvo Ospina, en un artículo titulado “Yunque y Martillo”, publicado en “Rebelión” el 8-4-2010, refiriéndose al giro que en ese entonces estaban tomando las relaciones ecuatoriana-colombiana, deterioradas debido a la incursión de tropas colombianas a territorio de Ecuador y que trajo como consecuencia la muerte, entre otros, de Raúl Reyes, expresa lo siguiente “Aunque ya dejó de repetirlo, no se olvida que el presidente Correa se comprometió, ante sus ciudadanos y la comunidad internacional, a no involucrarse en el conflicto interno colombiano.”
En otra línea del mismo artículo, anterior a la expuesta, Ospina manifiesta que “Según los comunicados, en la reunión entre Uribe y Correa se decidió fortalecer las relaciones militares y de inteligencia en la frontera.”, haciendo referencia a una reunión que habían sostenido en México Alvaro Uribe, quien se desempeñaba como Presidente de Colombia en esa ocasión, y Rafael Correa, Presidente de Ecuador.
Se alarmaba en el citado artículo, el distinguido escritor franco-colombiano, de que después de las amargas y legítimas protestas del Presidente ecuatoriano ante la incursión ilegal de las tropas colombianas, que incluso motivó la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, de repente se produjera un giro sospechoso que implicara hasta el reinicio y fortalecimiento de “las relaciones militares y de inteligencia…” pese a que Correa había prometido “no involucrarse en el conflicto interno colombiano”, ¿de qué forma estaba el Presidente Correa involucrándose en el conflicto colombiano, según lo entiende Calvo Ospina? Cuando “se decidió fortalecer las relaciones militares y de inteligencia en la frontera.”, según las palabras del propio escritor.
Cuando los ministros de Defensa de China y Colombia se reunieron recientemente para firmar un acuerdo de cooperación militar, ¿entiende Calvo Ospina que China se está involucrando en el “conflicto interno colombiano”? Si seguimos la línea lógica de su argumento la respuesta es afirmativa. Entonces, ¿por qué no se ha pronunciado en los mismos términos contra la colaboración China? Quizá, es el criterio equivocado de muchos “críticos”, por aquello de que lo malo de una acción no es su contenido, sino la fuente de la que procede.
Más adelante, en el mismo artículo, agrega que “Bogotá está feliz. Washington también: el 4 de marzo la embajada estadounidense entregó a Ecuador una docena de camiones militares para patrullar esa frontera. Y está ofreciendo varios millones de dólares, que serían destinados a guarniciones establecidas en el área.”, para luego concluir “Y, ya lo sabemos, Estados Unidos nunca regala ni ofrece algo desinteresadamente.”, ¿la colaboración militar China se ofrece desinteresadamente?
Dentro de las dos soluciones posibles que se ofrecen al conflicto que durante decenios afecta a la nación colombiana, la que mejores perspectivas presenta es la salida negociada mediante el diálogo entre las partes en conflicto. La otra opción, inviable, sangrienta y con remota posibilidad de éxito, es la que propone la vía de las armas para aplastar a la guerrilla, la cual ha sido aplicada por varios gobiernos colombianos sin lograr su objetivo. Tal y como lo expresara Alfonso Cano (Rebelión, 5-8-2010), miembro de las FARC-EP “Cano insta a J. M. Santos (…) considere el camino de la democracia, la justicia, los DDHH, es decir el camino para entenderse con la insurgencia revolucionaria de las FARC-EP.”, ¿la colaboración militar China contribuye a la solución pacífica del conflicto colombiano?, ¿ese dinero aportado por los chinos incrementará la cifra de “falsos positivos”, mencionados en un artículo de Iván Márquez (Rebelión, 4-5-2010)?
Ricardo González, otro miembro importante de las FARC, dijo, en una entrevista que le realizara Pascual Serrano, para Rebelión en fecha 13-12-2004, que “Las FARC, como organización político-militar, no puede ser vencida por las armas del estado colombiano por mucho dinero e inteligencia norteamericana que tenga. Es ese apoyo el que instiga la guerra y es responsable de la muerte de miles de colombianos.” Igual apoyo están dando los chinos, por lo tanto, siguiendo lo dicho por Ricardo González, ese dinero “instiga a la guerra” y será “responsable de la muerte de miles de colombianos”, ¿o acaso el dinero aportado por los chinos al estado colombiano, para fines militares, tiene restricciones en el uso que se le pueda dar?
Repetimos la pregunta que hicimos en un párrafo anterior, ¿contribuye China a una salida pacífica del conflicto colombiano? De ninguna manera.