LEONEL FERNANDEZ PUEDE AHORA SER NUEVAMENTE CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA PARA EL 2016, AL ELIMINAR EL PRECEPTO DEL NUNCA JAMAS DE LA CONSTITUCION DE LA REPUBLICA. LE ABRE LA PUERTA TAMBIEN AL EXPRESIDENTE HIPOLITO MEJIA.
SANTO DOMINGO, 14 may (PL).- Un pacto que reinstala la prohibición de la reelección consecutiva del primer magistrado en la próxima Constitución fue rubricado hoy por el presidente dominicano, Leonel Fernández, y su ex contrincante electoral Miguel Vargas.
A diferencia de lo estipulado en la Constitución vigente, un ex presidente, sin embargo, puede presentarse como candidato pasado un mandato, lo que elimina el precepto de "nunca jamás".
El pacto, firmado en un hotel de esta capital fue criticado de manera acerba por el presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Ramón Alburquerque, que desautorizó a Vargas.
De otras fuentes se supo que Alburquerque convocó una reunión urgente de la dirección del PRD para examinar la situación.
En el acuerdo, que ha causado un enorme revuelo en sectores políticos locales, se establecen provisiones para temas tan candentes como la nacionalidad y la profesionalización de las Fuerzas Armadas y la Policía.
También concuerda en mantener en su número actual la cantidad de miembros del parlamento y la unificación de las elecciones municipales, congresuales y presidenciales y admitir la elección de legisladores por los dominicanos residentes en el exterior.
Aunque visto como de enorme trascendencia, los firmantes dejaron en claro que no lo adoptan como representantes de sus respectivos partidos, sino como personas individuales.
El acuerdo, en la práctica, allana el camino para la rápida aprobación en la Asamblea Nacional Revisora del proyecto de reforma constitucional presentado por Fernández meses atrás, ahora a debate.
Legisladores partidarios de Vargas asistieron a la rúbrica del texto, lo que indica la amplitud del cisma en el PRD, dividido entre las corrientes favorables al ex candidato presidencial y el ex presidente Hipólito Mejía.
Mejía propició en 1996 una reforma constitucional que permitía la reelección de un presidente por un mandato extra, pero prohibía su presentación "nunca jamás".
De corporizarse el pacto entre Fernández y Vargas, alguien que haya ejercido la primera magistratura podrá aspirar tantas veces como pueda, dejando pasar un lapso de cuatro años.