Un viejo lema del béisbol dice que el buen pitcheo detiene el buen bateo. Eso, precisamente, es lo que espera la Liga Nacional en el Juego de Estrellas.
Contando con los principales brazos de las Grandes Ligas, el viejo circuito tiene la encomienda de romper una racha de 14 campañas consecutivas sin lograr un triunfo en el clásico de mitad de temporada, cuyo ganador tendrá la ventaja de jugar más partidos de local en la Serie Mundial.
Por eso, los managers Joe Girardi, de la Americana, y Charlie Manuel, de la Nacional tratarán de inclinar la balanza a su favor, usando todos los lanzadores se han impuesto sobre los bateadores de una manera poco usual, incluyendo dos juegos perfectos de Roy Halladay y Dallas Braden y uno “imperfecto” de Armando Galarraga, así como un no-hitter para el dominicano Ubaldo Jiménez, de los Rockies de Colorado, quien abrirá por la Nacional.
Ubaldo Jiménez y David Price serán abridores Juego Estrellas
En una temporada donde han primado los juegos perfectos (2) y los ‘no-hitter’ (2), muy poco usuales, sobre todo los primeros, el Juego de Estrellas hoy martes en Anaheim (California) podría presentar dominio del pitcheo con los abridores David Price (Americana) y el dominicano Ubaldo Jiménez (Nacional).
Si se cumple el viejo refrán beisbolero de que cuando hay buen pitcheo no hay bateadores, las conexiones de largo metraje serían escaso o acaso inexistentes.
“Esto es un honor para mí” (ser abridor), señaló Jimenez. “Estoy muy esperanzado en que ahora podamos romper la cadena adversa de derrotas”.
Este año los serpentineros han dominado a los toleteros de manera poco usual, incluyendo los juegos perfectos de Roy Halladay (Filis) y Dallas Braden (Atléticos) y los ‘nohitter’ de Jiménez y Edwin Jackson (Diamondbacks).
La decisión del mánager Charlie Manuel (Filis) por Jiménez (15-1) es tratar de que la Liga Nacional rompa una racha adversa de 13 derrotas consecutivas en este choque, cuyo ganador tendrá la ventaja de salir como local en la Serie Mundial en octubre.
Puerto Rico gana décima corona en el Centrobasket
Esta vez el fantasma del Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto no pudo asustar a los boricuas.
Con una segunda mitad ganada por 17 puntos y un héroe inesperado en David Cortes, Puerto Rico logró su primera victoria en esa cancha sobre los locales desde 1987 al derrotar a República Dominicana 89-80 para coronarse por décima vez como campeón del Torneo Centroamericano y del Caribe de Baloncesto (Centrobasket) que terminó felizmente luego de vicisitudes en sus inicios.
No valieron los 36 puntos encestados por Charlie Villanueva, en duda para el partido, para mantener la magia de los dominicanos en sus enfrentamientos ante los puertorriqueños en casa.
Los boricuas habían caído en Dominicana en 1995 (Centrobasket), 2003 (Panamericanos), 2004 (Centrobasket) y 2005 (Premundial). Pero en un equipo con tres NBA fue el reservista Cortez, quien fue vital con tres lances de tres en el cuarto período para dar una ventaja definitiva a los boricuas, que se preparan para participar en el Campeonato Mundial en Turquía el próximo mes.