A David Ortiz le tomó cuatro viajes al Derby de jonrones, primero para avanzar a la final en la competencia y una vez se vio alli, el slugger de los Medias Rojas no dejó a los presentes desencantados.
En una noche grande para el Big Papi, quien conectó la friolera de 32 jonrones, 11 de ellos en la ronda final en la competición contra su compatriota Hanley Ramírez para reclamar la corona en el Derby.
Esta fue la primera vez en la historia de este evento que dos jugadores dominicanos se ven los rostros en una competencia de esta magnitud.
“Esto significa mucho para mi, gracias a los fanáticos por el soporte que me dieron, gracias a todos por estar aquí, hacemos esto por el público, quienes son las personas que vienen a disfrutar de este espectáculo”, dijo Ortiz tras recibir el premio como ganador del Derby del 2010.
Bautista hace los ajustes para seguir triunfando
El 2010 ha sido el año para que todo el mundo aprenda el nombre de José Bautista, más allá de los fanáticos de los Azulejos de Toronto en Canadá y de los Tigres del Licey en la República Dominicana.
Los números hablan por sí mismos al llegar al Juego de Estrellas: Veinticuatro jonrones, líder de Grandes Ligas; 56 carreras impulsadas; y 54 bases por bolas recibidas, empatado por el liderato de la Liga Americana; entre otros. Definitivamente, la vida le sonríe al toletero dominicano en esta temporada.
Atribuyó su éxito en el plato a un ajuste que hizo con la ayuda del coach de bateo de los Azulejos, Dwayne Murphy, quien le dijo al quisqueyano que se alistara un poco antes en la caja de bateo para poder alcanzar los pitcheos a tiempo.