Por: NARCISO ISA CONDE | 11:12 PMEl sábado 24 de abril a las 10 a. m. daremos apertura en el Paraninfo de Economía de la UASD al Congreso Caamañista, en un acto que de seguro será muy hermoso, justo al cumplirse el 45 aniversario de la gesta del 65.
¿Qué nos proponemos?
Desde hace tres años venimos creando Círculos Caamañistas en todas las regiones del país y ha llegado la hora de articular ese esfuerzo en una nueva y original organización revolucionaria.
Este evento deberá definir sus Líneas Programáticas y sus Normas sustentadoras de una propuesta de nueva democracia y nuevo socialismo.
Bien se sabe que el proyecto socialista del Siglo XX, especialmente el que tuvo lugar en la URSS y en los países euro-orientales, se deformó, burocratizó y colapsó.
Más conocido aun es que la democracia liberal-representativa existente en estos países ha sido un fiasco: secuestra el sufragio, niega la participación y el control ciudadano, se corrompe y corrompe las votaciones con las prácticas clientelistas, y convierte la política en narco-política y al Estado en narco-Estado.
Sustentada en un capitalismo dependiente y neoliberal, empobrece en forma brutal y masivamente seres humanos y naturaleza, incrementando todos los males.
Nuestras reflexiones parten de la necesidad de luchar por una democracia distinta, participativa, integral (social, económica, política, de género, cultural), para ir definiendo junto a la gente una transición socialista bien diferenciada de aquella que fracasó y, por supuesto, negadora de todos los anti-valores del capitalismo actual, del imperialismo senil y de su podrida “democracia representativa”.
Esto exige una izquierda de nuevo tipo, que ajuste cuenta con los errores y concepciones fallidas del pasado. Radical por aquello de ir a la raíz de los problemas, subversiva de la opresión integral decadente, pero innovadora a la vez.
Que deje a un lado los dogmas.
Que se apropie de nuevas ideas emancipadoras para acompañar un sujeto obrero-popular diferente al que hizo revoluciones en el siglo XX y también para potenciar los nuevos actores generados por un capitalismo más explotador y excluyente, al que le resulta muy rentable ser cada vez más patriarcal-machista, adulto-céntrico, homofóbico, despótico, depredador en extremo y corrompido hasta la médula por nuevas mafias políticas y empresariales.
Una izquierda que asuma todas las liberaciones necesarias, con acento en la determinación de `ponerle fin al ciclo fatal de creación de riqueza empobreciendo al medio ambiente, exprimiendo al pueblo trabajador y fomentando en grande la alineación y la banalidad.





Parece útil trabajar con esta organización y unirla a los otros colectivos patrióticos que existen en el país.