Lunes  17 de Agosto de 2026 | Última actualización 01:26 PM
Han perdido la cordura
Por: ANULFO MATEO PÉREZ | 12:10 AM

CATALEJO

Los corruptos aposentados en los distintos estamentos del Estado lucen tan embriagados de poder e impunidad, que hacen ostentación de sus fortunas y estilo de vida glamoroso.

De sus tímidos y esporádicos “golpes” económicos iniciales, han pasado a sistematizar la corrupción en sus dominios. Sus riquezas han crecido como la bola de nieve que se desliza por la pendiente.

La putrefacción es tal, que un escándalo de corrupción es sepultado por otro mayor. Tienen arrojo, controlan a su favor el narcotráfico y lavado de activos. Son audaces, articulan sus capitales a otros nacionales y extranjeros con distintos orígenes.

El frenesí en multiplicar su poder económico raya en lo psicótico; como si padecieran “la fiebre del oro”, que desatara James Marshall en enero de 1848 al descubrir el precioso metal en Sacramento, California.

Lo peor de todo es que han permeado el tejido social con su modus vivendi y operandi. Envilecen a los miserables y a los débiles de carácter. Se apoyan en un injusto sistema político para pervertir los poderes del Estado.

Han creado fortísimos y bien estructurados monopolios. Se alternan en el Poder con otros grupos y se asocian discretamente entre sí, desde los distintos partidos políticos a los que se adscriben.

Han entronizado el sicariato y con él controlan, eliminan y atemorizan a sus adversarios menores del bajo mundo. Superan en perversidad, temeridad y audacia a Lucky Luciano, Giuseppe Mazzini y Al Capone.

Emplean herramientas modernas de comunicación para imponer su dictadura mediática, conscientes de que así se esclaviza mentalmente a los grupos sociales más débiles, potencialmente explosivos.

Pero han olvidado algo muy importante… la justicia popular tarda, pero llega. Y es implacable.

Han perdido la cordura. Este no es el título de un artículo periodístico, es a mi humilde entender una forma de nombrar un retrato; retrato de una realidad cruel y brutal, que se devela en el segundo párrafo, y que concluye en el último con una irrebatible sentencia. Al final, quise ver los comentarios, y me detuve en el último: El de Leandro Ortiz. Pensé; más sombra que luz. Para no ser o parecer ligero, me dije: Sarcasmo, sátira, ironía; no me parece. Vuelvo y pienso, pero no comprendo, entonces apareció en mi mente la palabra jerga; sí, creo que le hallé su marco perfecto. Ya lo dijo el apóstol: El mundo del aldeano, es su aldea. Dr., también otros al leerte, han perdido la cordura. ¡Qué lástima!

Ruben Dario Ramon , San Juan de la Maguana

Me extraña sobremanera que a esta hora no hubiere un sitio en facebook sobre su artículo, que de más está decir, es claro y conciso. Los jovenes de este país tienen la obligación de conocer lo corrupto que son ESTOS antecesores y que con el tiempo caerán, como han caído TODOS los narcos y corruptos. Aquellos que antes eran señores, ahora son predestinados a la burla popular, aunque tengan $$$, pero en realidad son los que Balaguer llamó a los que estaban dentro del cajon (se hicieron dentro del cajon)...

marcos mercado , San Juan.

DR. ANULFO, una verdadera pluma sanjuanera, cuanta objetividad en tu comentario, y lo peor de todo, es que esos personeros, para sentirse bien, es mirando por debajo de sus hombros, a quienes algún día les hicieron un favor, son sus posiciones y mucho después, después, es que podrían ser personas, formemos el partido PPD (pobre pueblo dominicano) objetivo: nunca llegar al poder, sino siempre joder adios.

leandro ortiz , San Juan.

Excelente artículo!!

Ariel Suero , San Juan de la Maguana

Estas muy en lo cierto, Felicidades por el artículo. Me gustaría ver alguna lista de los bienes declarados por los funcionarios si es posible.

Gracias.

Hector Rogers Luciano , Oregon, EE.UU