Por: JOSÉ ESPINOSA FÉLIZ | 5:45 PMLa República Dominicana recién acaba de recibir un aviso de lo que puede pasar en caso de un terremoto; pero con la diferencia, que no tendríamos una repuesta de ayuda tan rápida como la que recibió Haití de parte de los dominicanos; no por nuestros vecinos les falten los deseo, sino porque no tienen y ahora menos, las condiciones que posee la República Dominicana para poder asistir con la misma rapidez que lo hizo.
Entendemos que es una oportunidad que se nos ofrece para que podamos corregir, aminorar o amortiguar una posible catástrofe, ya que los terremotos no avisan, y ¡qué suerte tenemos!... sí así podríamos decirlo, ya que República Dominicana y Haití forman una sola isla y el terremoto aconteció en un área que pudo haber sido cualquiera, pero aún peor pudo haber incidido en toda la isla, entonces ¿qué hubiese pasado?
Tomémoslo así, como una advertencia para que nos preparemos, ¿cómo?, tomando los correctivos de lugar, medidas que mitiguen los daños de un fenómeno implacable como lo es un terremoto.
En el aspecto de la ingeniería, que es el que nos ocupa, está científicamente demostrado el posible comportamiento de una estructura ante un sismo, decimos posible, porque la realidad nadie la sabe, pero para eso está la ciencia, como instrumento para aquellos hombres que han dedicado su vida al estudio y al comportamiento dinámico de las estructuras.
Las estructuras son analizadas con programas de ingenierías, que determinan sus comportamientos a través de modelos; que se ponen a trabajar en todas direccionales, simulando las incidencias de fenómenos sísmicos.
Todos los que estuvimos en la conferencia la noche del 11 de febrero, que dictara el ingeniero Leonardo Reyes Madera, especialista en estructuras Sismo Resistente y presidente de la Sociedad Dominicana de Sismología e Ingeniería Sísmica (SODOSISMICA), en el Colegio Dominicano de Ingenieros Arquitectos y Agrimensores (CODIA), pudimos ver el comportamiento de modelos estructurales, dependiendo de las diferentes disposiciones de los miembros.
Todos los ingenieros civiles y arquitectos que calculan o que construyen llevan una responsabilidad insoslayable sobre sus hombros, hoy más que nunca, hay que ajustarse a lo establecido en el reglamento antisísmico del año 1979, siendo este actualmente revisado por un equipo de ingenieros y presentado a especialistas y calculistas en reuniones realizadas en la Secretaría de Obras Públicas, para que analicen y emitan sus consideraciones, enriquecerlo y sacar de él un reglamento consensuado, lo más seguro en los primeros meses del año 2010.
El Estado dominicano debe evaluar las edificaciones de uso masivo, principalmente las escuelas, reforzar las ya construidas, contrarrestando así el excesivo cortante que se produce al unir los muros de blocks con la columnas, siendo este diseño no muy seguro en caso de terremotos de considerable magnitud en la escala de Richter. Según los profesionales especialistas en esta área, hay que establecer nuevos diseños, algunos ya probados en otros países.
Al finalizar este reglamento, sería importante que sea discutido en todo el país en una alianza CODIA-SEOPC, tomando como plataforma las regionales y delegaciones con que cuenta el CODIA a nivel nacional.




Por lo expresado anteriormente, le sugerimos al presidente de la delegación del Codia, ing. Jacobo Toribio, al ing. Pedro Roa, de la ayudantía de obras públicas, a la alcaldesa Hanoi Sánchez, que todos juntos den los pasos necesarios, para que en San Juan se pueda legalizar los planos. Además de todo esto, en San Juan, tenemos los ingenieros que pueden hacer los diseños en todas las áreas. los diseños estructurales(incluyendo los análisis antisísmicos), cálculos sanitarios, cálculos eléctricos, presupuestos, planos arquitectónicos, entres otros requisitos necesarios, para legalizar los planos de nuestras obras. los ingenieros que quieren actualizarse, en cuanto a las normas de obras, tienen que comprar los manuales y folletos en santo domingo (en obras publicas).
A todo lo dicho por el ing. Espinosa, y el amigo ing. Cristian hidalgo, hay que sumarle lo siguiente, lo difícil y costoso que nos resulta legalizar los planos para una construcción. Tenemos que traer personas de Santo Domingo, para hacer los estudios de suelo. Como el Ayuntamiento de San Juan, no tiene oficina de planeamiento urbano, obras públicas, nos obliga a someter los planos por la liga municipal o llevarlo a Barahona, donde tienen oficina de planeamiento urbano. Hay que dar unos pasos, que resultan casi imposibles de cumplir. Luego de todo esto, debemos traer por nuestra cuenta, los inspectores de obras públicas Santo Domingo, para tirarle las fotos al solar vacío. Al fin el costo de todo esto es alrededor de 200,000.00.
En San Juan, el sector está mangas por hombros, el que consigue RD$20 y no halla qué hacer se gradúa de constructor y sin conocer el comportamiento estructural de una edificación se aventuran a tal hazaña con la mirada indiferente de los actores que deben intervenir en el control de esa situación. CODIA, una institución insípida que solo le preocupa cobrar RD$5.00 a las construcciones sin importar quién las erija; OBRAS PUBLICAS, un Departamento de Edificaciones que es una botella que cobra alguien ahí que estoy seguro nadie aqui sabe quién es el encargado. AYUNTAMIENTO, un Departamento de Planeamiento Urbano, que hace de todo menos planear nada. Pero no dudemos que mañana venga el General de la Policia local y tome el control de esa situación y ponga a todo el mundo en línea.
Ahora que en San Juan hay una fiebre por construir, a meses de las elecciones del 16 de mayo, todo lo que se levanta debe ser preparado por si acaso nos sorprende a los dominicanos otro terremoto, pero impactándonos de lleno. Mas vale prevenir que....