Domingo  16 de Agosto de 2026 | Última actualización 01:26 PM
Mi primer añor
Por: JOSÉ DANILO DOMÍNGUEZ | 9:48 PM

(UN RELATO CORTO)

Era joven, bella y profesionista. Por demás, un tanto extrovertida y coqueta.

Nuestro encuentro, el resultado de la confrontación entre lo casual y lo necesario. Lo casual son los platos por lavar. Lo necesario son los platos por romper.

En nuestra segunda cita mientras bailamos, nos confesamos nuestro amor. Con alegría desbordada, la abracé y le di el primer beso. Ella, ruborizada, con cierta timidez, cerró sus ojos para que mis miradas pudieran bañarse en sus lágrimas.

La soledad no es buen armario para esconder recuerdos.

La pasión desbordada no necesita espejos.

Los dos mordimos el silencio, como se muerden sueños y almohadas.

Nos casamos, cada uno buscando acomodarse a su propia intimidad. Ella era mi primer amor. Yo, su decimoséptimo marido. Yo no tenía prisa en divorciarme. Ella, sí. Me dijo: “naturalmente, el décimo octavo será más joven que tú”.

Y así fue.

Jejaji Primo, de verdad, que jamás dudaría de su Relato Corto, en referencia a la mujer. Es que existe una tergiversacion en la cultura humana, provocada por el Génesis Bíblico, en lo que respecta al cuento de la manzana de Adan y Eva. Es que esa fábula fue transformada; para quizas, pienso unificar de alguna manera, al varon y la hembra, pero realmente el texto; -que no voy a explicar, dice asi: EL CONTACTO ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER ES UN CONTACTO CARNAL ANORMAL.

FRANKLIN A. DOMINGUEZ CRUZ , Santo Domingo RD.