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Entre locutores te veas
Por: LUIS RAMÓN DE LOS SANTOS (Monchín) | 9:46 PM

No recuerdo quien fue o posiblemente no quiera recordarlo, pero a fines de los años sesenta un personajillo de esos que medran por los pasillos de las emisoras le había vendido a don Iván Ramírez, propietario de Radio Centro y a don Pelayo González administrador de Radio San Juan, la idea de hacer un concurso para que el pueblo de San Juan De la Maguana escogiera por votación directa al locutor más popular, no al mejor porque eso es altamente subjetivo, sino el más popular, para lograrlo se instalarían varias urnas en el parque Sánchez a fin de que la gente depositara un sobre con el nombre de su locutor favorito.

Don Iván que siempre fue un hombre receptivo acogió la propuesta, nos reunió a todos y nos dijo que de ahora en adelante complacieran rápidamente a todo aquel que llamara pidiendo una canción porque Radio Centro tenia, según él, a los locutores más simpáticos del país. Dicho y hecho, canción pedida canción puesta, las discotecarias Manola Sánchez y Nívea Segura estaban literalmente al garete buscando lo que los oyentes querían escuchar.

Justo es recordar que un segmento importante de los oyentes sanjuaneros no se sentían musicalmente identificados ni representados por la programación de su vieja amiga, Radio San Juan, ya que por ser pioneros en la ciudad tenían libre albedrio de implementar una programación esencialmente comercial dejando de lado por ejemplo, la exquisitez de un poema musicalizado de Serrat o la plegaria de un Salvatore Adamo, se colegía por consiguiente que complacer rápidamente a un oyente con lo que pidiera era el punto nodal para caracterizarlo como simpático o popular.

El concurso arranco con fuerza, las urnas estratégicamente colocadas en el Parque Sánchez estaban repletas, cada cinco días el creador de la idea junto a un representante de cada emisora recogía las cartas, leía el nombre y lo apuntaba en un cuaderno, a cada emisora se le daba su copia respectiva.

Como toda obra humana no es perfecta los primeros disgustos empezaron cuando el primer conteo arrojo el siguiente resultado: Luis Ramón De los Santos (Monchín) 63 votos, Luis Alfredo Martínez 21, Marco Antonio Rojas (Papá Rojita) 16, Víctor Piña Cámpora (Vicky) 37 y Arnaldo Bloise 19, de inmediato la gente de Radio San Juan impugnaron el resultado y amenazaron con establecer una vigilancia de 24 horas en cada una de las urnas para evitar que la gente de Radio Centro "se saliera con la suya".

Recuerdo como si fuera hoy que Nora Mesa, prima querida de mi madre y esposa de Papa Rojita, fue a mi casa a pedirme que no me prestara a esa vagabundería, en vista de que ese concurso prácticamente acabado de crearse ya estaba causando problemas opte por retirar mi nombre y pedirle a los oyentes de mis programas que no votaran por mí, mi retirada era según los proponentes una estocada mortal para el concurso, sin importarme los argumentos me retire.

Es justo reconocer que ya la gente estaba literalmente prendida con el mismo y aun sin mí, la elección del locutor más popular de San Juan iba a continuar pero con la modalidad de que se escogieran al mismo tiempo un locutor de Radio Centro en mancuerna con otro de Radio San Juan.

Yo miraba los toros desde la barrera y como quien no quiere la cosa observaba la presencia de locutores y familiares chequeando las urnas para asegurarse que ninguno de los dos bandos hiciera coca o intentara sustraer votos, ciertamente les digo que jamás me iba a imaginar que un simple concurso iba a desatar tantas expectativas.

Todo marchaba viento en popa hasta que el día en que se iban a contar los votos cayó un aguacero "de apaga y vámonos" en San Juan, las urnas se llenaron de agua, los nombres de los agraciados se borraron, nada se pudo recuperar y se terminó automáticamente el concurso; como yo estaba retirado disfruté el espectáculo como ninguno, me reía de la situación, hasta que mi querida Nora visitó de nuevo mi casa sólo para decirme: "Coño Monchín, tú si eres un hombrecito azaroso; tú hiciste brujería para que cayera ese aguacero y Rojita no ganara...". Lo dicho: “Entre locutores te veas”.