Por: LUIS RAMÓN DE LOS SANTOS (Monchín) | 7:56 PMNo es lo mismo irse que "irse" ni regresar que "regresar", definitivamente no, irse es cerrar las maletas a cal y canto, "irse" es dejar las llaves que abren esa maleta tan cerca de ti como el corazón mismo, regresar es unir el cuerpo y la mente en un sólo objetivo mientras que "regresar" es dejar el cuerpo suelto, sin amarras sentimentales, regresar es compactar las emociones con los recuerdos, desandar los pasos, unir algunos lazos que quedaron flojos en el camino y cerrar los ojos para volver a unirlos.
Decía que regresar era como un poema de Buesa, el José Angel que todos llevamos dentro desató, en sus mejores versos, los demonios de la angustia y la nostalgia, yo que de nada peregrino presumo y lo asumo, ejemplarizo mi compromiso ético y sentimental con algún poema perdido del vate cubano de nacimiento y dominicano por adopción, con quien compartí docenas de veces en su casa o en la mía perdidos entre el humo, el alcohol y la poesía común y existencial.
Les contaba al principio de este escrito, que regresar era como un poema de Buesa y se me ocurre para ilustrar lo que digo, declamar en silencio una que otra estrofa de su mundialmente conocido poema (quizás el más conocido y recitado de todos) titulado "Poema de la despedida": Te digo adiós y acaso te quiero todavía/ no se si he de olvidarte pero te digo adiós/ no se si me quisiste, no se ti te quería/ o tal vez nos quisimos demasiado los dos.../
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.../ el amor que se desborda como catarata sin freno, que no es factor exclusivo ni excluyente de quien deja atrás a lo que más se quiso, sin dejar entreabierta la puerta por donde podría entrar al menor descuido, ese no cerrar la puerta definitivamente me ha hecho entender que todavía mis amores con San Juan no se han terminado, al contrario y con la venia de mi recordado amigo Buesa, les anuncio que regreso, sin comillas, entiendo que mi tiempo por estos lares cumplió su cometido y admitiendo que "tal vez nos quisimos demasiado los dos...", me aferro a esa estrofa para declararle de nuevo mi amor imperecedero a las eternas mañanitas de San Juan...



