Por: ÁNGEL MONERÓ | 12:56 PMLa historia sostiene que la esclavitud fue un modelo superado. Diversos sistemas, modelos y tendencias han sacudido la humanidad, la cual ha aportado su indetenible dinámica, en cada época surcando la esperanza de construir el paradigma de la libertad, del ser humano, más allá de las palabras y las cartas de naciones.
Vivir en libertad es el sueño de mis lectores, es nuestro sueño y por los siglos ha sido el de muchos; cual utopía de Jean Jacques Rousseaau, dada su herencia de pensador radical y revolucionario expresada en sus dos más célebres frases, una contenida en El contrato social: "El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado"; la otra, contenida en su Emilio o de la Educación: "El hombre es bueno por naturaleza", de ahí su idea de la posibilidad de una educación.
Más tarde el Francés, filósofo Jean Por Sartre, en su obra “La Nausea”, refiere, que el ser humano está "condenado a ser libre", es decir, arrojado a la acción y responsable plenamente de la misma, y sin excusas.
La Patria nuestra fue fundada bajo el soñado techo de la libertad, así consta en forma abrumadora en el Himno Nacional: "¡…Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad, nuestros campos de gloria repiten, ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!".
No obstante, los tambores y repiques de libertad; tengo serias dudas de que vivamos en libertad. No estamos sabiendo, como Nación, que hacer con ella; porque fomentamos el ocio, descuidamos la formación, congelamos la inversión en Educación, engendramos la violencia, la inseguridad se adueñó de los espacios públicos; unido al ejercicio del poder permeado por la corrupción, caza bruja y discriminador, somos un nido de miedo, seguimos en la esclavitud, hemos negado la libertad y causado de nuestras grandes angustias.
La Nación siempre ha tenido secuestrada su libertad. Recuerde usted o infórmense los jóvenes a que se llamó “Era de Trujillo”, con dos palabras, despotismo y miedo; dictadura y terror; eliminación de los derechos humanos y que comedia, se cantaba el himno completo en las escuelas.
Durante los regimenes de Balaguer, el panorama fue similar. Se introdujeron algunas variantes que hicieron del dominicano un superviviente a base de simulación, miedos y silencios cómplices; salvando siempre el coraje de aquellos “condenados a ser libres” que quizás sin que Sartre se lo dijera, expresaron su valentía para enfrentar cuando la conciencia o la Patria los convoca, han empeñando libertad, vida y bienes, resistiendo la simulación como refugio de supervivencia.
La generalidad nos hemos dedicado a no hacer nada o a echarle la culpa a otros; simulando y disimulando; con miedos que contradicen nuestras libertades, con displicencia negadora de nuestra misión responsable de ser libre; en tanto con esa actitud, subyace un modelo de irresponsabilidad que Sartre le llama “mala fe”; y propone la autenticidad como guía de conducta y consiste en aceptar la libertad, la angustia y la responsabilidad.
Pero por simular para supervivir, hemos dejado de vivir, hemos matado la libertad, inconscientes uno y otros no, hemos construido la esclavitud de la simulación. Y les pregunto, ¿Que sentido tiene, vivir la esclavitud que se sufre por simulación? Quien se escapa en este sistema a la obligación de salvarse simulando en tantas ocasiones que ya luce normal; si eso mismo hace el Jefe para mantenerse, todo subalterno será entupido en no hacerlo.
Que hacer contra este modelo de esclavitud en el que estamos atrapados. Sencillo, convocar a la reestructuración de la sociedad, cambiando las exigencias del mundo del trabajo, poniendo la ética como requisito para laborar, como una parte imprescindible para formar el capital social que nos conduzca a vivir la libertad que deviene del cumplimiento de la responsabilidad. Cambiamos siendo libres o seguimos fracasados como esclavos.
El autor es profesor universitario y abogado.




Excelente artículo, reconforta el espíritu leer una reflexión como ésta. Vivimos ávido de encontrar enfoques objetivos de los acontecimientos acaecidos en nuestro país. La politiquería barata nos tiene hastiados/as. Profesor, siga aportando sus ideas, que a quienes nos duele este pedazo de tierra llamado ¨República Dominicana¨ se lo agradeceremos siempre.
Gracias a los amigos lectores por sus comentarios, en especial al amigo Luis Ney Suero, saber que Periodistas tan ocupados se detienen en este mundo de velocidad a leer mis articulos me obliga a seguir corrigiendo el trabajo.
Interesante escrito, no tiene desperdicio, ojala siempre escriba para este medio digital, entrega como esa distinguido amigo Moneró Cordero.
Sin desperdicio, ojalá pueda ser leído con frecuencia, para que sirva de guía. Profesor, lo felicito; que gran aporte.