Por: Columnista de Barrigaverde.net | 7:38 AMCuando vemos los nuevos acontecimientos que se ventilan a nivel nacional en relación con el sometimiento a la justicia de todos estas personas que han desfalcado al estado, nos preguntamos si esa capacidad de adueñarse de lo ajeno, y de ver los bienes del Estado y por tanto del pueblo, como de su propiedad, es un aprendizaje que de generación en generación se ha venido dando o es una herencia de ser ladrón que ya llevan en la sangre.
Hacemos este enfoque, porque desde la época colonial venimos viendo personajes que en vez de venir a servirle al Estado, lo que vienen es a servirse de él a enriquecerse y a crear especies de dinastías familiares, que entonces de generación en generación continúan formando parte de una forma u otra de una casta dirigencial que pasan a formar parte de los partidos de turno, y ahí se convierten los hijos también en senadores, diputados, o en secretarios de Estado, con frecuencia sin ninguna capacidad ni preparación para detentar esos cargos.
Salvo honrosas excepciones, esto se viene realizando desde la colonia, siguiendo por la conformación de la República con Ramón Santana a la cabeza, continuando con Trujillo. En ese momento fue que las manifestaciones dinásticas tomaron el mayor auge, y aquí ya se insinuaron en el país cosas como de que "tanto tienes, tanto vales". No entienden que el ser humano no necesita tanto para vivir, ya que el más rico es el que menos necesita.
Creemos que aquí se dio la máxima expresión del aprendizaje a quedarse con lo ajeno, ya que cuando al sátrapa le gustaba por ejemplo una finca, le ofrecía al dueño comprársela por lo que él quería pagar, y si se negaba mataba al dueño, y la familia era apresada, asesinada o entraba en desgracia.
Aunque ahora no se llegan a esos extremos, pero la herencia y el aprendizaje quedó impreso en el pueblo, de manera que todos los presidentes que han dirigido la nación en los últimos 24 años, han ido al Estado a enriquecerse y a no pensar jamás en trabajar para corregir males ancestrales como es la falta de agua en muchos sectores del país, así como el tener una educación cada vez más deficiente, así como que la salud es terrible, que la seguridad social ha sido una verdadera vendetta para los grupos hegemónicos de poder.
Esa entrega la hizo Hipólito Mejía, sobre todo puso en manos de grupos económicos, las AFP principalmente, que es donde está el dinero grueso.
Pero no creemos que sólo hay que investigar y condenar el grupo de malhechores, sociópatas de todos los colores, de Danilo Medina, sino que hay que extender esto al grupo de Leonel Fernández, ya que este fue que en el 1996 comenzó a gestar todo el entramado mafioso, de robos al Estado, y lo acentuó en el 2004 cuando llegó por segunda Vez a la Presidencia de la República.
Creemos que el fue el maestro, o por lo menos, el compañero de la falta de escrúpulo con los bienes públicos de nuestro país. Manejaron nuestros impuestos por espacio de 20 años, más los cuatro del PRD con Hipólito Mejía, como sabemos, es otro de los que ya sea por herencia o aprendizaje, es capaz de depredar el Estado, y de hacer todo lo deshonestamente necesario para volver al poder.
Ahora vemos a Leonel Fernández dándosela de mesías, o de que es un hombre bien intencionado con el pueblo y con este país.
Leonel es tan truhán, facineroso y deshonesto como Danilo Medina, así como los que le acompañan: Franklin Almeyda Rancier. Debemos recordar los motores Harley-Davidson, el robo y fracaso de "Barrio Seguro", cuando era ministro de Interior y Policía, o a Diandino Peña, sobre todo con el Metro, o de Bauta Rojas Gómez, con un seguro que se inventó cuando era ministro de Salud pública.
Le descontaba a todo el personal de Salud pública, para configurar un seguro médico, pero no solo ahí, sino que en medio ambiente también depredó los recursos del Estado.
Ahora se fue con Leonel, demostrando que también es traidor. Pero no podemos terminar este artículo sin mencionar a Roberto Rosario, un malvado que puso a Danilo a ganar las elecciones del 2016.
Hay que recordar todos los equipos que compró, y luego antes del conteo le puso un 63% al ahora asustado Danilo.
Estos mencionados, y otros menos notorios, también serán sometidos a la justicia, y encarcelados después que se demuestre la también asociación de malhechores y el enriquecimiento ilícito ilimitado.



