Por: OSCAR AMAYA ARMIJO | 9:51 PMEn un artículo recién publicado dije que no era suficiente la restitución del Presidente Manuel Zelaya Rosales a las esferas del poder.
Manifesté que solo este hecho constituía nada más una recomposición del Estado burgués, destruido por la oligarquía terrateniente burguesa. Así lo entendió Estados Unidos, por eso metió la mano, para ayudar a apuntalar la estructura de poder, descompuesta por las nefastas actuaciones de sus aliados en el patio trasero.
Con la restitución de Manuel Zelaya se regresa, de nueva cuenta, a las viejas prácticas del bipartidismo oligárquico, a la cultura del clientelismo político y la exclusión, a la negación de los más elementales derechos humanos; en fin, a la democracia representativa de la república maquilera.
En realidad, regresamos a las mismas condiciones de antes del 28 de junio. La oligarquía debe estar contenta, porque no perdió nada de sus privilegios, más bien ganó tiempo para conservar y ampliar su dominio de clase sobre los otros sectores que conforma la formación social hondureña.
Por supuesto, entiendo que ese panorama podría cambiar, sí en el seno de la Resistencia se decide por la conformación inmediata del Frente Amplio de Oposición Nacional para que enfrente y derrote el bipartidismo tradicional, y luego convoque la Asamblea Nacional Constituyente para construir un nuevo país, basado en relaciones sociales solidarias e incluyentes.
Es necesario, por ello, comenzar hoy con una recomposición de las alianzas políticas y sociales en el seno de la Resistencia con miras a lograr el objetivo estratégico antes planteado, y crear un nuevo estatuto de nación.
En este marco, también, debe analizarse y aprobarse el destino de las Fuerzas Armadas o crear un estatuto que regule definitivamente su comportamiento. No se puede continuar con un brazo armado que actúa como mercenario y como enemigo del pueblo hondureño.
No es que no valore lo hasta ahora alcanzado, pero sí solo se restituye a Mel, habrá ganado muy poco el pueblo hondureño, pese a la enorme cuota de sacrificio que aportó.



