Por: BOLÍVAR BELTRÉ | 10:54 PMHace pocos días los sanjuaneros se levantaron alarmados al observar con estupor y asombro una horrible cerca de zinc que en forma enigmática rodea el Arco del Triunfo, monumento que identifica a nuestro municipio de San Juan de la Maguana.
Alarmados, porque sólo donde se construye, o mejor dicho se desbarata para construir, aparece este tipo de enverjado con el objetivo, dentro de otros, de ocultar a la vista del público lo que allí se construye. Ocultar lo que se construye con el dinero que aportan los ciudadanos al fisco mediante el cobro de sus impuestos.
Nadie se imaginaba lo que era. Pero de lo que no había duda es de que el sentido común del ciudadano le decía que lo que allí se pretendía o pretende es afectar la estructura de ese respetable y siempre respetado monumento.
El clamor público no se hizo esperar y de inmediato el alboroto fue tal que la actual síndico, con dolor en su alma, no le quedó otra alternativa que develar el misterio. Dolor en el alma porque la mecánica de esta administración municipal es sorprender a los munícipes con una serie de “construcciones medievales y plumíferas” sin consultar a nadie, pero que, al decir de la actual incumbente municipal, forman parte de sus sueños de niña.
Sueños que no necesariamente son los de los habitantes de este municipio y quienes no han dado su permiso para que tales “obras” se realicen con el esfuerzo de su sacrificio económico.
De pronto la noticia se diseminó con la misma velocidad que la ira de los sanjuaneros al decirse de que el actual Arco del Triunfo sería reconstruido dándole “mayor vistosidad” y poniéndole a la altura de los nuevos tiempos.
Esa estructura es el principal monumento que caracteriza a nuestra ciudad y no hay que ser un sabio nacido en Roma ni un enciclopedista francés para saber que los monumentos no se modifican, no les quitan ni les ponen cosas. Los monumentos son intocables. E incluso existen leyes y reglamento que prohíben su profanación.
Todo el mundo sabe que estos sólo se pueden restaurar cuando el tiempo haya producido algún estrago en su fisonomía, manteniendo intocable su estructura y que incluso cualquier intervención debe ser con materiales originales que no alteren en nada su originalidad.
Recuérdese cuando hubo que contratar especialistas restauradores en monumentos históricos que le costo al país muchos millones de dólares cuando el gobierno central dispuso la restauración de la Catedral Primada de América y la Iglesia de Las Mercedes, donde incluso los trabajadores eran de otros países y especialistas en esa materia. Para ello, tuvieron que, mediante prueba de laboratorio, producir los materiales iguales a los originarios para poder realizar ese trabajo.
Además debemos recordar que cuando Juan de Dios Ogando fue síndico, por cierto por el PLD, quiso transformar el Arco del Triunfo colocándole como adición el escudo del municipio, la población se indignó de manera tal que ahí mismo firmó su salida del Ayuntamiento. Posteriormente ese emblema fue retirado de ese lugar dejando ese monumento tal y como ha sido. Ese escudo, en la actualidad, esta ubicado al lado derecho del edificio del Ayuntamiento.
Si al final se comete ese crimen histórico, de seguro que más temprano que tarde los sanjuaneros sabremos borrar esa ofensa histórica, aunque en el ínterin seremos los bufones y hazmerreíres de los demás pueblos del país y del mundo por el sólo hecho de alguien querer con lo ajeno hacer realidad sus sueños de niños, aunque sean pesadillas para los mayores.



