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Será complejo de Guacanagarix
Por: VÍCTOR GARRIDO PERALTA | 8:54 PM

Para reconocer la actualidad de lo que llamamos el complejo de Guacanagarix, debemos puntualizar el accionar histórico del Cacique de Marién.

Al recibirse la información en el cacicazgo de la aproximación de las tres carabelas colombinas en diciembre de 1492, envió Guacanagarix una canoa a su encuentro con el objetivo de invitar a los conquistadores a visitar su pueblo.

Se entregó un cinturón de perlas y conchas -símbolo de paz para los Taínos-, por igual recibió Cristóbal Colón una máscara tallada en madera adornada con oro macizo.

Aceptada la invitación, múltiples otros obsequios de oro, piedras y madera preciosa le fueron entregados a los invasores. A pesar de ello, del apoyo logístico y personal facilitados, no logró el Cacique trato preferencial. Tampoco provocó su hospitalidad la exoneración al pago del tributo trimestral y duros trabajos a que fueron forzados los nativos. Traicionado y humillado se internó Guacanagarix en el monte donde nadie jamás supo de él (Priego, 1971).

Penosamente proseguimos traicionando a los (as) nuestros (as) y lo nuestro al dar trato de preferencia al y lo extranjero. Erróneamente continuamos pensando que un extranjero (a) tiene mayor capacidad y es mejor que un nativo (a); proseguimos entregando nuestras riquezas a cambio de discriminación, racismo y xenofobia.

En mi experiencia médico-quirúrgica, desde un ejercicio privilegiado con los mejores del mundo en mi área de especialidad, no he podido observar superioridad alguna en igualdad de condiciones. Por lo que se me hace incomprensible el que el dominicano (a) sea ciudadano (a) de segunda categoría en su propia tierra. Es inaceptable el continuar dando facilidades extraordinarias a empresas y personas del exterior minimizando al nativo (a); puesto que con ello menospreciamos nuestra gloriosa cultura, disminuimos nuestros valores patrios y se consolida el círculo vicioso de desvalorización de lo dominicano.

Todo lo contrario ocurre en los países de origen de esos extranjeros (as), tanto en Europa, como en Norte y Sur América sus ciudadanos(as) siempre tienen preferencia ante un extranjero (a). Desde los mismos puertos de entrada a sus territorios hacen sentir el orgullo de su nacionalidad. Constantemente se enaltece su cultura en los medios de comunicación, las escuelas, universidades, actividades culturales y deportivas, sus símbolos patrios en todo su esplendor están presentes por doquier. Llama la atención la inmensa bandera mejicana que se exhibe en Cancún, como el despliegue de la norteamericana en el pasado juego de estrellas. Son y serán ellos (as) en sus países siempre primero, como debe ser en Quisqueya.

La descarada preferencia por lo extranjero se destaca en todas las instancias nacionales tanto públicas como privadas; como en el plano laboral, se prefiere contratar a un extranjero (a); "ese (a) sí sabe, es de..." con la más que vivida desventaja de que la documentación presentada es probablemente falsa y no verificada, pues es un distinguido (a) extranjero (a), reciente caso de los dos falsificadores holandeses, mientras que la presentada por un criollo en el exterior es examinada al microscopio electrónico.

No recuerdo cuantas legalizaciones de documentos oficiales hube de realizar, cuantos exámenes aprobar y tiempo que esperar antes de ser admitido en el Hospital Ramón y Cajal, de Madrid. Para al ser aceptado, pasar a ser el negrito o "sudaca" de la pobre isla del Caribe, el mismo que tuvo que dedicar mucho más horas de trabajo que mis
compañeros españoles para lograr las migajas que me ganaba a base de sudar sangre.

Desde antes de acceder a mi plaza de especialización quirúrgica, al haber sido aceptado para ocupar ese puesto, que al entender de muchas (os) pertenecía a un español, fui la diana de un gran número de personas. Cada día, de cada mes, de cada año de aquella experiencia educativa resultó ser una batalla campal.

Similar experiencia viví en los Estados Unidos de Norteamérica, donde a pesar de que para el Departamento de Estado Norteamericano era un brillante cirujano por lo que se me concedió el privilegio de ostentar un visado del tipo O que viene de la palabra anglosajona outstanding (fuera de serie), el que no me conoce, y me escucha hablar su lengua, todavía al día de hoy, con mi orgulloso acento dominicano, comete el error de entender que también pienso con acento.

Entiendo distinguidos coterráneos (as) que es tiempo ya de valorar a los (as) nuestros (as) y lo nuestro como mecanismo para desarrollar y fortalecer el orgullo patrio. ¡Que viva la República Dominicana! Sin prisas pero sin pausas... Llegaremos.

El autor es médico cirujano.

Les agradezco la gentileza de sus comentarios. Sigamos sembrando información en toda la nación. Podrían por favor compartir el artículo?

Un saludo.

, Distrito Nacional

II:

Y lo mejor del caso es que tu te vas a las universidades extranjeras en donde hay dominicanos estudiando (becados o no) y son los mejores por encima de colombianos, venezolanos, mexicanos y hasta de los mismos nativos. Pero luego vienen a su pais y aunque el titulo es "de fuera", el jefe prefiere contratar a un extranjero aunque el titulo sea de un "politécnico" de su país de origen.

Es increible, yo ya estoy que a cualquier sitio que llego pregunto quiene es el dueño y quien es el gerente, si el gerente es extranjero simplemente me voy, es una inmadurez lo se, pero si todos hiciéramos lo mismo y en la hoja de sugerencias dejáramos por escrito que nos vamos y no volvemos hasta que el dominicano no sea "el jefe" y no "el mesero" otra cosa sería.

Plinio P. , Santo Domingo

Estaba pensando en este término, por eso decidí buscarlo en internet a ver que se decía de él y encuentro este artículo.

¿Por qué me vino a la cabeza? Porque en el último año cada vez que voy a una tienda, restaurante, cualquier establecimiento comercial y pregunto por "el encargado", "el gerente" y me lo llaman OH SORPRESA, ES EXTRANJERO!!! Mientras que el dominicano es el cajero, el mesero, el que barre, ect. Es como si el dominicano fuera "el inmigrante" en su propio país.

Plinio P. , Santo Domingo

Me identifico en un 101% con los conceptos que definen este articulo, es una plaga que esta en los tratados de libre comercio, en las exportaciones e importaciones, etc... pero los pocos que somos concientes debemos llevar la voz cantante ante tal realidad y creer en nuestra gente, en nuestros profesionales..

Felicitaciones al autor!! Me encanto.

EVA FERNANDEZ , Hato Mayor, Republica Dominicana

Gracias señor Garrido Peralta. Penosamente esa es la verdad, hasta mi esposa (es alemana) se ha percatado de eso.

torito , Alemania

Dr. completamente de acuerdo, primero lo nuestro, todavia hay esperanza para la patria.

Frank , San Juan

Dr. Garrido, estamos totalmente de acuerdo, este artículo no tiene desperdicio. ¿Será que les conviene a algunos grupos de poder, que el dominicano se sienta un "don nadie" para poder aplastarlo y explotarlo?

Sol Recio , D.N.