Por: ALBERTO E. BORDA OBJÍO | 12:54 PMDespués de haberse escrito, comentado y debatido tanto acerca del funesto Artículo 30 de la Reformada Constitución, en el que desagradablemente se violentan los derechos inherentes de la mujer dominicana, no nos quedan más argumentaciones que hacer, solo llover sobre mojado, reiterando con ligeras excepciones lo que muchas y muchos articulistas y analistas políticos así como periodistas, han expresado por los medios.
Y aunque sabemos de antemano que no se modificará la estructura central y medular de ese penoso episodio que se ha incluido en la modificación interesada de la Carta Magna, no nos dejan más remedio, que en estas cuartillas, hacer saber nuestro parecer al respecto de este magnicidio de resultados catastróficos del género femenino dominicano.
Y digo magnicidio, no por que con la aprobación del Artículo de marras se vaya a permitir el aborto, porque de hecho es todo lo contrario, sino, porque con esta vaina, se asesinan definitivamente las esperanzas de las mujeres en lograr su autodeterminio en materia de la concepción.
Y que en el terrible caso de violaciones y otras causas ajenas a su voluntad por las razones que fueren, evitarse traer al mundo a niños no deseados, que serían en un futuro y si es aprobado dicho mamotreto constitucional, por las causas antes citadas, un problemón que contribuiría al desarrollo galopante de seres humanos potenciales dolores
de cabeza de orden sicosocial, por no decir delincuencial.
Pero más que eso, el hecho de la inclusión del trágico y deleznable Artículo, no sólo representa la violación flagrante de los derechos de las mujeres, también implica que en la percepción de los responsables de incluirlo, a la hora de la redacción de los cambios en la Carta Magna, y que se niegan a su eliminación o modificación, existe la convicción de que la mujer es un simple instrumento de los hombres en todos los aspectos, dando a demostrar que la cantaleta acerca del avance en los criterios políticos, en cuanto a la participación del género femenino y los porcentajes que supuestamente se le asignan en los puestos públicos,-que nunca se han cumplido- no es más que pura retórica demagoga
politiquera de mal gusto.
Pues, la constante falta de respeto a la inteligencia del ser humano que tiene la facultad innata de concebir, ahora está llegando a límites inconcebibles. Y que de ser aprobado como lo tienen establecido de antemano, por órdenes del mandamás, que busca con esta ignominia complacer a los sectores más retrógrados de la sociedad y que les conviene que se apruebe esta atrocidad en contra de la mujer, a los fines de contar con el visto bueno de estos poderes fácticos de las sombras, estaríamos asistiendo al velatorio definitivo de una Constitución justa para todos. Ya que se demostraría con este crimen de lesa humanidad, que a los que nos trazan las pautas les importa un carajo la mujer dominicana!
Además que de esta forma, se nota clarísimo lo que piensan y sienten estos carajos a la vela. Que por sus conveniencias politiqueras, y no por otras razones, olvidan adrede que la mujer es la responsable principal de la existencia del ser humano como tal, y que por ellas, “el ser más sublime de la creación”, están en este mundo aquellos que con sus acciones extraviadas de la razón, hoy quieren despojarlas o mejor dicho dejar de reconocer sus derechos inalienables, queriendo soslayar el papel preponderante que juegan en la existencia estos seres extraordinarios. Por eso reitero lo que otros más iluminados han escrito, la decisión a la hora de concebir debe tomarla la madre de la criatura en ciernes y no una ley nefasta e injusta per se. ¡Carajo!
Periodista dominicano residente en Estados Unidos.




La realidad es que este artículo 30 impone a los religiosos y a los no religiosos un dogma, que debería circunscribirse a debate dentro de la Iglesia.
Soy Católico y no pienso cambiarme, pero si hubiera vivido en la epoca de la Inquisición y Torquemada a lo mejor hubiera defendido a Galileo y otros perseguidos por el dogmatismo, fanatico. No quiero que mi admirado y respetado Cardenal Lopez se comience a parecer un Ayatola Fundamentalista Iraní.
El voto de rechazo forzado por este artículo puede ser enfrentado por las mujeres que son las mas perjudicadas y que tienen un 52% del Poder del Voto.
Creemos y respetamos a Dios, pero lo del César al César y lo de Dios a Dios.