Por: OMAR PÉREZ SALOMÓN | 3:54 PMLa noticia de un posible fraude electoral fue el detonante que sacó a las calles de la capital Iraní a partidarios del presidente reelegido Mahmud Ahmadinajad y del candidato opositor Mir Hossein Musavi.
Si en otra época la radio y la televisión fueron los medios de comunicación por excelencia utilizados por los Servicios Especiales norteamericanos para sembrar el caos y la confusión en países con gobiernos contrarios a su ideología, hoy se apoyan en nuevas armas: los teléfonos móviles e Internet.
Un artículo de Thierry Meyssan publicado en el Sitio Rebelión, explica como en Irán se ha utilizado métodos de guerra psicológica basados en la utilización extensiva de teléfonos celulares, para intoxicar a la población con la difusión de noticias alarmistas.
Así, se difundió por mensajes cortos a través de teléfonos celulares durante la noche del escrutinio la noticia de que el Consejo de los Guardianes de la Constitución (equivalente al Tribunal Constitucional) había informado a Mir Hossein Musavi de su victoria. El anuncio, varias horas después, de los resultados oficiales –la reelección de Mahmud Ahmadinejad con el 65% de los votos-, apareció como un enorme fraude.
Posteriormente, ciudadanos seleccionados se abonaron a las líneas de información Twitter y recibieron mensajes con informaciones –verdaderas o falsas- sobre la evolución de la crisis política y las manifestaciones en curso. Se trataba de mensajes anónimos que esparcían noticias de tiroteos y numerosos muertos y que no se conoce si se envían desde el interior de Irán o desde otro país.
Por su parte la agencia de noticias AFP reportaba que los manifestantes iraníes que cuestionan el resultado de las elecciones recurrieron al Sitio Twitter para llamar a la resistencia y difundir informaciones sobre los enfrentamientos con la policía y los partidarios del presidente reelecto Mahmud Ahmadinejad.
Si a alguien le queda dudas del papel injerencista del gobierno de Estados Unidos en los acontecimientos en Irán basta citar otro reporte de la agencia AFP: “un responsable del Departamento de Estado que pidió mantener el anonimato reveló que el gobierno estadounidense pidió a Twitter postergar una operación de mantenimiento del sistema que habría cerrado sus aplicaciones durante el fin de semana para permitir a los opositores iraníes que siguieran utilizándolo”.
Ahora la historia se repite en Honduras, a partir del golpe de Estado perpetrado por los militares y la oligarquía hondureña el pasado 28 de junio.
Que nadie dude, que detrás de la represión a las manifestaciones del pueblo hondureño que exigen el regreso del presidente constitucional Manuel Zelaya, se encuentra el gobierno de Estados Unidos y sus Servicios Especiales. Los jefes militares de ese país centroamericano, la mayoría preparados en la Escuela de las Américas y otras academias militares norteamericanas, no mueven un dedo sin que lo indiquen los asesores gringos, disgregados en los diferentes niveles de dirección del ejército de Honduras.
Desde que se inició el golpe de Estado, todos los canales de televisión y radio locales que transmitieran acerca de la situación real del país, fueron intervenidos por los golpistas o cortadas sus transmisiones como es el caso de Telesur. Los canales afines a la oligarquía transmiten telenovelas, deportes y dibujos animados como si nada pasara en el país.
Por su parte los diarios de la derecha golpista como “El Heraldo” y “La Prensa” publican informaciones manipuladas y mentiras para confundir a la población y al mundo. Las páginas digitales de estos diarios utilizan la red social Twitter para enviar mensajes de texto que desvirtúan lo que está sucediendo hoy en Honduras.
Pero como sucedió también en Irán, estas armas han sido utilizadas en Honduras por las fuerzas revolucionarias, convirtiéndose en espacios alternativos para divulgar la verdad tanto al interior del país como a todo el mundo.
En Honduras tienen posibilidades de acceder a Internet un 5% de la población, sin embargo alrededor de 6 millones de personas poseen celulares capaces de recibir mensajes de texto, lo cual ha sido utilizado por los Movimientos Sociales para comunicarse con el pueblo.
Las fuerzas de la reacción se apoyan en el control de los móviles e Internet en su labor de subversión, desestabilización de gobiernos de izquierda y para justificar sus agresiones a los pueblos. Las fuerzas progresistas y revolucionarias las utilizan para informar la verdad, esclarecer, desarrollar la solidaridad internacional y movilizar al pueblo para resistir y triunfar.




