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Los sueños de Amarillo Florián en 'con la boca llena de hormigas'
Por: Editor de Variedades | 4:50 PM

La novela “Con la boca llena de hormigas” se mueve entre la realidad y los sueños de Amarillo Florián, alias Obispo, su personaje central.

SAN JUAN DE LA MAGUANA, 10 may.- Para el poeta Sobieski Suvarok de León, lo que allí pasa es lo que le ha pasado o puede pasarle a un hombre o a un pueblo-ciudad de cualquier país de nuestra America.

De León, quien fue presentador de la obra escrita por Rafael Pineda, sostiene que no hay un acto de la conducta humana que no esté presente en esta saga literaria. El primero es el amor platónico del adolescente, amor prístino, tierno, puro, que termina irremediablemente en el distanciamiento natural que conduce al recuerdo o a otro amor. O esa otra forma monstruosa de amar que es el incesto. O la de los celos del amante que no lo deja vivir y termina ahogando en sangre al objeto de su amor. Y el fabuloso amor de la ciguapa, mujer mítica que embruja al hombre hasta hacerlo perder el sentido de la realidad y la razón de ser.

La novela es un espejo de esas luchas campesinas ahogadas en sangre por aquellos que, desde la misma conquista y colonización mediante el ejercicio arbitrario del Poder no han hecho mas que doblegar, oprimir y exterminar por la ley de las armas y la sin razón.

Al mismo tiempo estos relatos descarnados y crudos, hirientes y ofensivos no hacen otra cosa que transmitirnos una oprobiosa realidad de injusticia y despojos, de abusos e indefensión, incluso de furia despiadada de la Naturaleza contra los humildes y olvidados de siempre, los campesinos, los marginados de la sociedad que son mantenidos como parias en pleno siglo XXl.

“Con la boca llena de hormigas” es el testimonio de las frustraciones sociales y la falta de castigo a los culpables y traidores. Es la ciudad, la ciudad-campo-pueblo la que respira sus historias por la herida infringida a Amarillo Florián por sus ideas de compromiso y de cambio. Hay un predominio de lo rural en el texto.

Hasta podría afirmarse que es nuestra primera novela de la ruralidad sanjuanera. Los personajes aun cuando vivan en la ciudad proceden del campo y la lucha por un mundo mejor es sobre todo lucha contra la naturalaza y lucha de los campesinos por la tierra y sus cosechas.

Casi todo en la novela es apocalíptico, pesimista, porque termina en frustración.

Pero el autor no nos deja en el pesimismo de la derrota. Muy por el contrario su personaje moribundo tiene conciencia de que está muriendo pero al mismo tiempo que no puede olvidar y no olvida.

El acto de presentación de esta obra fue organizado por el Colegio Dominicano de Periodistas y por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de la Republica Dominicana (filiales de San Juan) cuyos secretarios generales, periodistas Pedro Pablo Mateo y Alfredo del Valle, también intervinieron.