Jueves  06 de Agosto de 2026 | Última actualización 01:26 PM
La cultura y los proyectos culturales desde el Estado
Por: TEÓDULO ANTONIO MERCEDES | 1:07 PM

He recibido con alegría las opiniones de Miguel Collado sobre la cultura en Santo Domingo, sobre todo, cuando sin sonrojo se dice abanderado de Danilo Medina y se atreve a mencionar “algo que está mal”, lo cual ni el candidato y mucho menos sus asesores han tenido la valentía de decirlo, en un mundo donde todo se comenta y se observa con estupor para donde van las cosas.

Dice en sus opiniones que: “se impone trabajar en la formulación de un programa de gobierno que haga énfasis en la relevancia de la cultura como eje fundamental del desarrollo integral de la nación dominicana”. Lo cual compartimos en su totalidad, porque el grupo cultural dominante y el cual pretende continuar, no ha tenido ningún plan cultural siendo el dispendio en los eventos su característica principal.

Ahora bien, ¿con quién cuenta el candidato peledeísta para semejante proyecto?. Con los mismos subsecretarios que en el ejercicio de sus funciones se sirvieron de los puestos, del partido, de Villegas y todo el que llego, para transformar su estatus social en detrimentos de las instalaciones culturales, las cuales languidecen en el abandono y de las casas de cultura de los pueblos, las cuales no existen y cuando están, es para favorecer a zánganos sociales que viven del sueldo público.

El señor habla de un plan estratégico sobre la cultura, pero se le olvida el intelectual o desconoce que el equipo que entregó la secretaría dejó un plan quinquenal aprobado por las instituciones internacionales y hasta hoy duerme el sueño eterno con el gobierno de los danilistas.

Estoy también de acuerdo que la 41-00 debe ser modificada, pero debemos conocer qué se debe modificar y para qué, porque dicha ley los grupos que aúpan la candidatura de Danilo la irrespetaron y de 4 subsecretario o viceministros que dicho reglamento ordena, se crearon más de 25 con el propósito de satisfacer egos y dar estatus a personalidades politiqueras, no culturales, pero con el nombramiento podían llegar a otro sitial en el erario nacional.

Nos habla del desarrollo de las industria culturales ligada al turismo, desde luego, ¿quién se opondría a semejante pronunciamiento?, podrán preguntar algunas personas entendida en la materia.

Pero le contestaría al señor Collado, que eso sólo es posible si se logra sacar de la conducción pública a los que aúpan a su candidato presidencial, todo el mundo conoce que la subsecretaría de participación popular estaba en el deber de continuar los trabajos realizado en ese sentido, pero no fue así, esa secretaria realizó lo que nunca se había consumado, estranguló el Centro Nacional de Artesanía, y los proyectos alternos que se desarrollaban por otras instituciones fueron también cerrados, ampliando el radio de acción de la artesanía extranjera que hoy ocupa el 95 % de nuestra oferta turística.

No hablaré de la orfebrería, la cual está en su peor momento perdiéndose cerca de 5000 puestos de trabajo en el sector. Acaso el señor Collado desconoce que la calle 20 en la época de los 2000, estaba llena de centros artesanales, que acuda ahora para que vea si encuentra dos.

Que me diga quien era el flamante subsecretario que permitió ese descalabro artesanal, acaso no es uno de sus compañeros.

Sobre las casas de cultura, podría él ser sincero y decir cuántas están abiertas y cuantas recibió.

Que mire a su alrededor y observará el artífice de esa ignominia que también hoy habla de “continuar con la labor de desarrollo”. Promover el sistema nacional de bibliotecas, buen ejemplo, ¿dónde están los libros que se editan? ¿Qué se puede decir que es un logro de ese grupo, a quienes le llegan? ¿Qué negocio nueve esas publicaciones? Espero que también nos de respuestas.

También nos conmina a priorizar la reapertura de la Biblioteca Nacional “Pedro Henríquez Ureña”, la cual se le llaman la isla, porque desde que ese grupo cultural dirige la cultura nacional, ha permanecida rodeada de agua por todas partes, sin pariente ni doliente.

Sobre la diáspora, por Dios no conversemos de ese abandono, el cual según la opinión de los hombres de cultura del PLD, no aportan nada en los procesos electorales.

Por ese motivo la casa de cultura de la segunda o tercera ciudad en importancia para los dominicanos, New York, está en abandona, no reportándose gasto de la Secretaría de Cultura para esa institución, que de 20 empleados a pasado a tener 5 botellas pagas por el consulado dominicano de la ciudad.

Creo que a veces el expositor peca de iluso o de ingenuo, porque habla de verdades grandes sin darse cuenta a quien ofende. Ejemplo de eso es cuando confiesa lo siguiente:

“Existe un problema de actitud en el dominicano de hoy, que, en su estado de desesperanza, le ha ido perdiendo amor a su patria, olvidándose de que ella necesita de sus mejores hombres y mujeres para no perecer, como ha ocurrido en diversos momentos estelares de nuestra historia. Y es la educación”.

Ese estado de desesperanza es lo que ha hecho que se popularice el ¡Llegó Papa!, en la población juvenil, la cual ve en su padre, la solución a sus problemas.

Pero independiente de ese desconocimiento de nuestra realidad cultural, la cual pasa por mal momento por el desastre de la gestión existente, considero que sus planteamientos deben ser acogidos y llevado a un gran debate cultural donde participen los ejecutores de planes culturales, incluyendo aquellos que han pretendido sepultar nuestra cultura y que de ese debate se lleguen a decisiones que permitan enderezar el rumbo de la cultura nacional.

Me parece que usted no estaba en el país cuando Tony Raful fue Ministro de Cultura, pues se graduó con altas calificaciones en hacer mucha espuma y poco chocolate. Lo que llama la atención no es que el actual Ministro lo haya superado en este renglón, sino que Tony Raful sueña con volver a darnos la misma medicina. Necesitamos cambiar para mejorar....

Luis José Guzmán , Santo Domingo