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Entrevista con Rafael Pineda en Canadá
Por: JUANITO GUANABACOA | 10:31 PM

QUEBEC, Canadá.- Son las 4 de la tarde del domingo 23 de enero, la eminente salida de tan intempestiva visita llegará a la vuelta de algunas horas, suena el teléfono celular y me pongo a la escucha, es Rafael, el amigo, el visitante que quiere despedirse, acordamos encontrarnos en su hotel una hora más tarde... menos 20, algo de viento, nieve y hielo en las calles y la distancia entre el parque La Fontaine y el Mont-Royal se camina en 35 minutos en que se congela la nariz y se suda copioso al interior...

El Hotel Plateau, modesto y gerenciado familiarmente como muchos alberges y hospedajes que reciben al turismo interno y extranjero que visitan este multiétnica villa, famosa por sus festivales internacionales...

para decirlo como se escribe en francés y dar a conocer que EL JAZZ, EL CINE, LA MUSICA se juegan a lo largo del año con sus festivales y ahora, invitan a hacer una tradición hispanoparlante... EL FESTIVAL DE LA PALABRA Y LA POESIA versión Montreal del proyecto Cultural Sur y esa idea voy digiriendo cuando sale a mi encuentro la figura dominicana de un hombre de apariencia serena y gran sonrisa.

Nos estrechamos la mano y vino la propuesta: Vino, queso, camarones al ajillo y aceitunas estarían como guarnición para una botella de vino chileno...

La plática implícita a una entrevista, a un descubrimiento más cercano del hombre que escribe, del funcionario que representa a su país en otras tierras, de quién viajo miles de kilómetros para dejar huella de su poesía, todo al mismo tiempo y con vasos de vino que bebimos durante las 4 horas que duró el encuentro hasta que la botella vacía marco la hora de la despedida.

Platicamos y nos revelamos algunos detalles que relacionan nuestras existencias con esta tierra quebequense, con esta villa al pie del Monte Royal, pues el hotel donde se hospeda queda a tan solo unos pasos, y obligadamente tocamos el tema de la mujer y su belleza, de la impresión que tiene uno de Montreal y su gente al arribo como visitante, como residente, él habitó cerca de un año en el pasado, yo llegado en 2007 llevo casi 4 de esta experiencia y ese tema termina con una de sus características sonrisas y de saca un presente que es para mí una sorpresa...

LAS MARIPOSAS DE SAN JUAN...

Alcanzo a leer en la portada del libro que él abre para dedicarlo, bromeamos sobre el término y su aplicación en cada uno de nuestros países, pos cada cuál le damos significaciones que varían de acuerdo a nuestras culturas y la mía se distingue por el albur, argot y doble sentido que invade la lengua y despierta el ingenio para jugar con sentidos y palabras... ambos coincidimos en que hablar de mariposas es tener en cuenta fragilidades y bellezas y me explica la razón del título de su poemario que es a partir de este momento tesoro y acervo de mi pequeña biblioteca personalizada.

Hay una experiencia especial en el trato de quién ha ejercido la función pública como actividad y como representatividad de nuestros países, ambos contamos con esa parte de nuestra vida de servicio, punto de identificación y encuentro... y a lo largo del diálogo surgen algunas preguntas interesantes...

- Cuando entraste al servicio público en tu país?

La respuesta va aderezada con un recuento de los países en los que ha trabajado en el servicio exterior de República Dominicana, y se remite al libro que me ha obsequiado para hablarme de Taipei, República China donde en 2007 publicó LAS MARIPOSAS DE SAN JUAN y que coincide con el año de mi arribo al Quebec.

Son tantas cosas las que se dicen y muchos los temas que se tocan a lo largo de 4 horas de conversación, me queda la impresión que ahora con ustedes comparto, Rafael Pineda es un hombre sereno, cauto, sincero, directo y muy afectuoso y respetuoso en su trato, para estas alturas del encuentro, noto cansancio en su rostro pero una calma y una serenidad que tuvo durante toda su estancia.

Recorro mentalmente nuestro encuentro, la primera impresión fue que no imaginó la helada temperatura con la que se encontró a su llegada, cómo su figura reflejaba el frío parado en la esquina del Monte Royal, la calle a los pies de la montaña, nuestro andar y pasear por la calle Sant-Denis, el café caliente y la comida que me invitó en el Complejo Dejardins, frente a la Plaza de Artes, el encuentro de ambos con Tito y la idea de hacer una tertulia para que leyera sus poemas...

Quedan los propósitos de nuevas visitas y trabajos dentro de nuestro proyecto, queda la imagen y el recuerdo de su voz relatando sus poemas... queda para siempre una presencia y esta es la historia que les cuento, este será el articulado, este será el pretexto y la razón para comenzar a escribir lo mío esta semana...

Me despedí y ya la temperatura andaba ahí por menos 25, las nueve iban a dar y yo empuñé una botella de ron dominicano que fue parte del testimonio de su gentileza, me he enriquecido y tendré motivo y materia pal' recuerdo, como decimos en mi rancho...

En estas Historias de Presencias Culturales en el Barrio Norte de la Casa Grande Rafael Pineda me ha permitido iniciar un nuevo serial que creo enriquecerá las cartas de relación, las crónicas de los eventos culturales que realicemos para dar al mundo la obra de los creadores y artistas hispanoamericanos y del Caribe que siendo oriundos de los "ranchos del sur" estamos en la Nord Amérique haciendo de nuestra cultura una presencia para poder decir con vos en pecho...