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Agrupaciones Musicales en Santo Domingo durante siglos XV y XlX
Por: JULIO CÉSAR PAULINO | 5:57 PM

En su libro "Música y baile en anto Domingo" Emilio Rodríguez Demorizi, dice lo siguiente:

"Desde temprano hubo en la Española agrupaciones que fueron echando las bases de la tradición musical dominicana. Contó la Catedral de Santo Domingo, desde su erección, con Chantre, Organista y Coro, y con músico como Cristóbal de Llerena, Nacido junto al Ozama
en 1540" (pág. 13).

Flérida de Nolasco en "Vibraciones en el tiempo", pág. 11, dice al referirse a los primeros instrumentistas que llegaron a América:

"En la nómina de los que venían en la nave capitana se mencionan los nombres de un tonelero, un calafate, un carpintero, un lombardero, y a Juan Cuéllar, trompeta, y a Gonzalo de Salazar, trompeta".

Más adelante continúa diciendo: "El Rey Fernando V precisa el 15 de Junio de 1497 los pobladores que conviene que pasen a las tierras recién descubiertas...asimismo de ir un físico...e algunos instrumentos, e músicos para pasatiempo de los que allí han de estar".

De hecho, estas son las primeras citas donde se habla de músicos en las nuevas tierras descubiertas.

Nolasco, en la pág. 24 del libro citado dice: "Los primeros religiosos en fundar comunidad son los Mínimos de San Francisco. Cuatro de ellos vinieron en la embarcación que trajo a Diego de Nicuesa, renombrado tañador de vihuela ...Nicuesa había sido cortesano en la Metrópoli y lo que más se recordaba de él eran sus celebradas serenatas". Este intérpre de vihuela había llegado a la isla en 1509.

En ese mismo año, en fecha 28 de febrero, Alomzo de Mariana, firmó un contrato en representación de tres trompeteros, Sebastian Ximénez, Fernándo paz y Diego Ortíz, todos residentes en Palma de Mallorca.

J.M. Coopersmith, en su obra "Música y Músicos en la República Dominicana", pág.18, dice que: "En los planes de la organización capitular, cuando se autorizó la construcción de la catedral en 1512, se incluyó un chantre y un organista"

Es un hecho innegable que las iglesias y conventos jugaron un papel estelar en la formación de músicos y cantantes durante todo el período colonial. Aparte de estas escuelas de música estaban los músicos populares tocadores de vihuelas, bandurrias, mandolinas, guitarras, panderos y castañuelas.

Desde principio del siglo dieciséis la música popular española se había popularizado a tal extremo que el éxito continuo de la sublavación de los indios bajo el mando del cacique Enriquillo fue atribuído por Juan de Castellanos al desordenado apetito por las canciones del público.

En una conferencia dictada en la Unión Panamericana el 16 de julio de 1943 por Enrique de Marchena, éste afirma que los juglares existían en la Española desde los tiempos de los primeros colonos españoles. El juglar era el propagador principal de la música secular en la Edad Media...En sentideo general, continua diciendo, el título de juglar se aplicaba a todos aquellos que ganaban la vida entreteniendo al público.

En sentido general, se puede afirmar, que el ensable de las orquestas o conjuntos populares que amenizaban las fietas o saraos durante casi todo el período colonial, estaban formados por instrumentos de cuerdas punteadas como son: vihuelas, bandurrias, laúd, mandolinas y guitarras, con acompañamiento rítmico compuesto por tamboril, panderetas y castañuelas.

Durante todo este período comienza el proceso de transformación, no solo de las danzas españolas que habían llegado a la colonia como la seguidilla, el fandango, el zapateo, la granadina, la rondeña, la murciana y el bolero; sino que los instrumentos de cuerdas comienzan a transformarse sobre todo la guitarra que se convierte en el tres, el cuatro, el quinto y el sexto. El nombre de cada uno de estos instrumentos se debe a la cantidad de cuerdas que tienen cada uno de ellos.

En ese mismo orden, los conjuntos se van a llamar de acuerdo al número de intérpretes, por ejemplo: dúo, el formado por dos instrumentos, trío, por tres instrumentos o interprete y así secesivamente.

Desde principio del siglo XlX la evolución de estos instrumentos, así como también la llegada de las bandas de música, trajo como consecuencia una verdadera revolución musical tanto en los formatos orquestales, como en la evolución de los géneros afro-hispánico.

Con estos nuevos instrumentos se formaron las orquestas y conjuntos típicos de cuerdas (vale aclarar que la República Dominicana tenía la orquesta de cuerdas más completa de toda Latinoamérica, compuesta por el tres, el cuatro, el quinto, el sexto y el tiple que era uns guitarrita pequeña que llevaba la voz cantante).

La llegada de las bandas de música trajo como consecuencia la creación de la orquesta típica o charanga, que se encargaria de amenizar los bailes de la alta sociedad.

La charanga, era una agrupación constituida por instrumentos de viento, metal y madera de menor importancia que las bandas. Las charangas son los conjuntos musicales pertenecientes a las unidades de infanteria, cazadores y cuerpos ligeros del ejercito español. Cuando a esta agrupación se la agregaron violines y otros instrumentos pasaron a ser una especie de banda sinfónica.

Con la llegada del acordeón en 1870, desaparece la orquesta de cuerdas, y una nueva agrupación musical se adueña del alma de pueblo, el Perico Ripiao, compuesto de güira tambora y acordeón.

Con la intervención norteamericana de 1916 desaparece la orquesta típica o charanga, para darle paso al Big Bang, orquesta de plantilla grande, y de ahí salen los conjuntos pequeños que más tarde se llamarían combos.