Por: Editor de Variedades | 10:39 PM(Fragmento del artículo de María Argelia Vizcaíno)
Olga Guillot no sólo fue de las mejores intérpretes del Bolero, fue pionera-innovadora de su género. Antecediéndose al Feeling está el Guapachá, un ritmo mezcla de Chachachá con Merengue, también con estilo dramático, pero algo vulgar, pues el intérprete proyectaba una descarga de gestos payasos e histéricos.
*Contigo en la distancia: Pablo Milanés interpreta a César Portillo de la Luz: http://www.youtube.com/watch?v=_ILdQS9DeOI&feature=related
Sus mejores exponentes: el "Guapachoso" Rolando La Serie, Pacho Alonso, Cascarita, Puntillita, el Chori, Vitola "la que se defiende sola", y la más grande "guapachosa" La Lupe, que comenzó en el cabaret "La Red" a triunfar, con su sensibilidad a lo Feeling, que lo fundía con el Guapachá en Descarga cuando cantando, gritaba, lloraba, se mordía, arañándose, halándose los pelos, golpeando al pianista si no llevaba el ritmo, diciendo malas palabras, quitándose los zapatos, arrojando vestimentas, y "acentuando la angularidad del gesto erótico".
Cuatro grandes primeros compositores tuvo este estilo. En 1947 Cesar Portillo de la Luz creó Contigo en la distancia; José Antonio Méndez por su parte crea números como La gloria eres tú y Novia mía. En 1952 el maestro Adolfo Guzmán creó Profecía, y en el 55 Frank Domínguez ganó un concurso de Radio Progreso con Tú me acostumbraste. Pero ninguno contaba con la voz idónea para este estilo, y el primer bolerista en lanzarse fue Miguel de Gonzalo un joven cantante de Radio Progreso.
Le siguen muy de cerca el Cuarteto D’Aida, y cuando se separan seguirá Elena Burke, Omara Portuondo, Moraima Secada, Leonora Rego. También desde el cabaret El Gato Tuerto (1959) las Hermanas Capelas lograban un extraordinario dúo estereofónico, y hasta Beny Moré, Daniel Santos (Puerto Rico) y Armando Manzanero (de México) adoptaron en ese estilo. (Solo se les adelantaron las cupletistas Edith Piaff y Conchita Piquer y hasta el norteamericano Ray Charles).
En los años 50 la mayoría de los boleristas estuvieron vinculados al Filin, sólo se necesitaba un guitarrista y un cantante que jugara con la armonía, alterara el ritmo, pero eso sí, con mucho sentimiento.
Nos dice el Dr. Cristóbal Díaz-Ayala en "Del Areyto a la Nueva Trova" que en 1961 todavía los centros nocturnos más importantes de La Habana contaban con una buena figura, todos, boleristas al estilo Filin. En el Salón Caribe del Havana Hilton: Elena Burke; en el Copa Room del Hotel Riviera: Berta Dupuy; en el Capri, la Guillot y Juana Bacallao; en el Salón Parisién del Nacional, René Cabel; en Tropicana, Nelly Castell; en la Red a la Lupe; en Alí-Bar a Blanca Rosa Gil; en el Gato Tuerto a Moraima Secada con Meme Solís, etc.
En plena década de 1990, arribando al 2000, se conoce El Rincón del Filin en las calles Flagler y la Avenida 69 de la ciudad de Miami, donde Luis García, toda una institución del mismo ha logrado un monumento viviente al presentar figuras del ayer como Renee Barrios y de hoy como Malena Burke, hija de la "Señora Sentimiento", quien heredó todo ese caudal sonoro de una de las mejores exponentes de este estilo: Elena Burke. (En La Habana hay también otro Rincón del Filín).
Remorando una vez más a Galán diré que "el Filin fue más perturbación psicológica en lo escénico" y enfatizamos que para interpretar un Bolero con Filin, antes de ser cantante hay que ser actor, y este debe tener más alma y sentimiento que voz, aunque si todos los factores se conjugan se logra la perfección. El que no ha visto (y fíjese bien que no digo escuchado) interpretar este estilo, no ha podido recibir el alma que deja el ejecutante en cada interpretación.



