Por: MANUEL E. YEPE | 5:17 PMCasi no debía ser noticia una tentativa de Golpe de Estado en América Latina, mucho menos en Ecuador, donde la historia registra una cantidad de ellos verdaderamente impresionante e incluso hay presidentes a los que les han dado más de uno.
Pero el golpe que se intentó y fracasó el 30 de septiembre contra el presidente Rafael Correa es excepcional porque fue una movilización popular lo que lo frustró.
Históricamente, los golpes de Estado ejecutados a partir de la concertación de las voluntades de la oligarquía, los militares y la embajada estadounidense, tan evidente en esta ocasión, han sido considerados incontenibles, no solo en Ecuador, sino en todo el continente.
Nadie duda, aunque muchos prefieren ignorarlo, que el director de la orquesta está en Washington y que este paso forma parte de la gran operación que pretende frenar la derivación a la izquierda que ha venido caracterizando el acontecer político latinoamericano en medio de la crisis global de la hegemonía estadounidense y la debacle del modelo neoliberal en el continente.
Las experiencias del reciente golpe en Honduras, ejecutado por una similar combinación de factores, debían haber aconsejado a la extrema derecha de Estados Unidos, que controla la política de esa nación por encima de su gobierno, su congreso y sus instituciones, no repetir los errores que se hicieron visibles en Honduras donde, pese a que la acción fue exitosa, su costo político fue demasiado alto para la superpotencia en las condiciones de su debilitada autoridad como líder mundial.
Para las fuerzas populares ecuatorianas también la lección de Honduras sirvió de advertencia y, en su reacción ante la asonada, dieron muestras de una inédita unidad que habrá de sentar pauta.
Los grandes medios privados de comunicación pertenecientes o controlados por la oligarquía desempeñaron un vergonzoso papel en la creación de las condiciones propicias para la acción golpista que se llevó a cabo con fachada de insurrección policial llamada a conducir a una crisis institucional encaminada a forzar la remoción del presidente constitucional o su ejecución “accidental” en caso de resistirse al arresto policíaco.
Manipulando u omitiendo noticias y declaraciones oficiales, esos medios contribuyeron a la desinformación y desorientación de las fuerzas policiales. Mintieron y tergiversaron los acontecimientos, en función del proyecto golpista.
La ciudadanía ecuatoriana se había movilizado pacíficamente en varias ocasiones anteriores para deponer a presidentes ineptos, corruptos o traidores, como Abdalá Bucaram, en 1997; Jamil Mahuad, en 2000 y el Lucio Gutiérrez, en 2005.
Pero esta vez la movilización estuvo encaminada a impedir que fuera derrocado un presidente que goza de fuerte apoyo popular y es respetado, incluso, por fuerzas políticas que disienten en algunos aspectos de su gestión de gobierno pero que ven en Rafael Correa al mandatario honesto cuyos propósitos progresistas y métodos democráticos dan cabida a las aspiraciones de toda persona o grupo en el modelo de nación que persigue larevolución ciudadana.
En el registro de comunicaciones de la Central Radio Patrulla de la Policía Nacional se registraron grabaciones que prueban que en los momentos más críticos del rescate al presidente Correa, los policías sublevados que bloqueaban la salida y las inmediaciones del Hospital de la institución tenían la intención o la orden de atentar contra la vida del Jefe de Estado.
A los ecuatorianos no les extraña que detrás del intento de golpe de Estado en su país esté el gobierno de Estados Unidos, dado que es vox populi hace muchos años, desde la época en que era presidente José María Velasco Ibarra, cómo la CIA penetra e infiltra instituciones gubernamentales, organizaciones sociales, medios de comunicación, movimientos políticos y sindicatos en los que recluta agentes que le sirven como informantes, saboteadores u otros fines subversivos para socavar gobiernos que considera hostiles o para detectar anomalías en regímenes que aprueba.
Según encuesta realizada por una firma estadounidense luego de los acontecimientos del 30 de septiembre, más del 50% de los consultados consideran que Estados Unidos apoyó la tentativa de golpe de estado contra el Presidente Rafael Correa.
Fundadas sospechas indican que la CIA pudo haber utilizado para organizar el golpe a seguidores del coronel Lucio Gutiérrez, ex presidente que traicionó al movimiento indígena que lo llevó al poder en 2005, y fue depuesto por movilización popular en 2007.
El golpe del 30 de septiembre pudo ser detenido porque la movilización popular se desarrolló con gran dinamismo y coraje; porque la resistencia fue acompañada por una rápida y efectiva solidaridad internacional y, sobre todo, por la valentía y el talento que mostró el presidente Rafael Correa, que hizo recordar el comportamiento ocho años antes, en similar situación de peligro para su vida, del líder revolucionario venezolano Hugo Chávez.
Es indudable que el movimiento ciudadano ha salido fortalecido y Rafael Correa más comprometido aún con su base popular.



Primeramente quiero decir que sí hubo intento de golpe de Estado, yo salí de mi trabajo antes... y me fui donde estaba secuestrado Mi Presidente, en menos de 4 horas estuvimos como 5000 personas valientes de toda clase social defendiendo la democracia, y estos traidores mal llamados policías nos recibieron con balas, gases, piedras... y lamentablemente a la oposición ecuatoriana e internacional... no les salio nada bien... Correa ya tenia el 70% de aceptación popular, ahorma mis estimados amigos ya somos mas... y sólo el pueblo puede sacar a un gobierno ..NADIE MAS!!!
Se nota que es correísta y lo que esta escribiendo le lame los zapatos de su majestad, no hubo golpe de Estado como nos quieren hacer creer, sino que hubo una desesperación de un pueblo que está harto de tanta propaganda engañosa mientras el pueblo muere de hambre y en las calles por la inseguridad, este es el peor gobierno de la historia... es una vergüenza que defienda este modelo de gobierno tan desastroso.
Lo que pasó en ecuador definitivamente fue un intento de golpe de estado. Lastimosamente existen algunos ecuatorianos con su espíritu colonizado, acostumbrados a vivir encadenados, que no son capaces de darse cuenta de lo que es ser un país digno. Afortunadamente son una minoría. La gran población del Ecuador está indignada de los actos de una policía corrupta e influenciada por grupos oligárquicos que no se resignan a dejar de ser empleados directos de la embajada americana. La resistencia del pueblo de Quito ha sido histórica y así nos mantendremos. La revolución ciudadana continúa y la unidad latinoamericana a pesar que a unos pocos les duela dejar para siempre su american life way.
A Gabriel e Iván Pazmiño: Lo que sucede es que ustedes creen que los lectores tuvimos una niñez carente de proteínas. No hubo intento de golpe de estado contra el presidente Rafael Correa, sino una huelga, ¿verdad? Ahora como se llama cuando a un presidente lo retienen en un lugar y le impiden circular. Y que para hacerlo, el ejército tiene que intervenir armado hasta los dientes y enfrentar a quienes mantienen esa situación, es decir un grupo de policías sediciosos que desobedecen y enfrentan a su comandante en jefe. No fue un intento de golpe de Estado, pero el vehículo blindado en que fue rescatado el presidente Correa recibió 17 impactos de balas. No ofendan la inteligencia de los demás. Yepe usted ha dicho muchas verdades. Su análisis es excelente.
Realmente te falto investigar, simplemente fue una huelga de la policia que se fue de las manos, no fue un golpe de estado, es mas si investigas un poco veras que el presidente de EEUU llamo a Correa a respaldarlo.
Me parece que el artículo peca de un análisis mecánico y superficial; el enfoque dado bien podría servir para explicar cualquier otro acontecimiento y no es valido para entender lo que en realidad pasa en el Ecuador. Te recomiedo conocer mejor la complejidad del país. No se evitó el golpe porque no hubo intento de golpe, tampoco la participación de las masas para defender a Correa porque la mayoría no se tragó la mentira generada por el gobierno y que ingenuamente caen muchos incluido tú.