Martes  18 de Agosto de 2026 | Última actualización 01:26 PM
Un premio Nobel
Por: HECMILIO GALVÁN | 10:07 PM

La verdad, la verdad, que aquí todo es posible. Vaya usted a ver la última bellaquería de un honorable Diputado de la República.

Es cierto, como dice el anuncio, que en este es un país especial, si fuera en otro, los congresistas tuvieran trabajo más allá de la adulación y la dificilísima tarea de gastar el barrilito.

Dice una voz popular, que la vagancia es la madre de todos los vicios; Y en el honorable Congreso Nacional, después que firmaron el oneroso contrato de la Barrick Gold sin leerlo, al parecer muchos diputados quedaron tan, pero tan ricos, que no parecen tener oficio.

En este país, la lambonería es la profesión más lucrativa, te puede dar, desde una buena calificación en el colegio, hasta un puesto de Viceministro en Educación o en Cultura. Si te portas bien con el líder, una curul o un ministerio. El limpiasaquismo es el mejor arte de toda una clase trepadora.

Pero es peligrosa; la chulería en exceso, la adulonería y el lambonismo, pueden parir monstruos.

Esa es la razón de la mediocridad. Por eso los libracos tan malos circulando, por eso no hay inventos, el cine es malo y las cosas no funcionan como deberían. Siempre va aparecerse frente a usted un lambón o lambona que le va celebrar su iniciativa.

Lo peor es cuando eso se convierte en cultura, en modus vivendi, más bien, en una empresa de grandes vuelos. Hay gente que estudia y se prepara para eso.

El peor de todos, claro está, es el que le complace. El que le gusta que le adulen y el que premia la chulería dañina y perniciosa.

Pero volvamos al cuento. A la verdad que desde que Julio Sauri en la CDE dijo que los apagones se debían a las chichiguas y desde que Pepe dijo que hubiera comprado el Mar Caribe, aquí no tenemos nada, pero nada de que sorprendernos.

Es mas, me voy más lejos, desde que nombraron a Domingo Gutiérrez Secretario de la Presidencia y desde que Jorge Blanco se vistió de mujer, aquí todo es posible.

Si no, por favor, pregúntenle al diputado Crisóstomo. Si, ese que se hizo famoso por querer censurar a los periodistas por Ley.

Su ultima creación (llena de errores ortográficos por cierto) es una propuesta de resolución para que el Congreso Nacional solicite al Comité del Nóbel, entregar el Premio Nobel de la Paz, a Leonel Fernández.

Es verdad que este premio se rebajó mucho cuando se lo entregaron a Henry Kissinger a Mohamed El-Baradei, y más recientemente con premiar a un Obama sin meritos. Sin embargo, es muy probable que los noruegos vean esto como una burla imperdonable.

Trujillo una vez le declaró la guerra a Hitler, Balaguer amenazó con renunciar si le quitaban la cuota azucarera, Hipólito mandó tropas a Irak y Leonel se regocijo diciendo que éramos el Patio trasero.

Pero, el disparate que ha propuesto este Sr. Diputado, es como para que le den el premio a él, pero no de la Paz, si no el Premio Nobel de la ridiculez y la chabacanería.

¡Que mal que un Diputado rebaje la estatura y embarre a los demás!
Al Presidente, claro que se merece un premio, el Premio Nóbel del fraude.

Email: triunfaremos@hotmail.com

Hecmilio, el diputado de marras a quien apodan "El querido", lo que esta buscando es su inclusión en alguna nominilla de esas que dan pingües beneficios a sus asimilados. Independientemente del sueldo que devenga sin trabajar, (es un vago de solemnidad) quiere asegurarse unos buenos millones para su vejez. Hay que dejar a ese ridículo sin hacerle más caso del que merece un mosquito cuando se mete a un mosquitero.

Sanjuanero en el exilio , Hecmilio, el diputado de