Por: MELVIN BERA | 10:10 PMEn Latinoamérica: la oligarquía; en estados unidos y Canadá: el capitalismo.
En Latinoamérica y el Caribe, con algunas excepciones, domina política, económica y socialmente la Oligarquía desde que Cristóbal Colon pisó tierra del llamado nuevo mundo. Esa condición social y económica, existe en el poder de los Estados y las decisiones importantes de la sociedad, desde ese entonces, hasta el día de hoy, resultando responsable de los niveles de hambre, falta de empleo, insalubridad, pobreza, emigraciones, mala distribución de las riquezas y otros males.
Cristóbal Colon reprodujo en esta parte del continente esa concepción oligárquica que es enemiga parcial del Capitalismo, cuyos sistemas, se enfrascaron en la revolución Francesa desde 1789-1799. Concluyó con el triunfo de la revolución industrial, permitió el surgimiento del primer Estado Burgués del mundo. El sistema capitalista mantiene ascendentemente superación de sus capacidades a partir del mayor y mejor uso de la tecnología, incremento de la productividad, la producción, el desarrollo y todo esto resulta contrario a lo que se da en Latinoamérica y el Caribe.
En esta última zona predominan necesariamente los Estados paternalistas, puesto que no existen de manera significativa, industrias y otras oportunidades de empleo. En la República Dominicana, debemos aspirar a que el desarrollo y progreso, inclusive el crecimiento económico, no deben de ser unilateral sino colectivo y para que esto suceda, no debemos conformarnos con observar el simple crecimiento económico que no resulte a favor de la promoción del desarrollo en general.
Debemos cambiar básicamente en lo que respecta al Estado y las Clases Sociales. No debemos continuar con un supuesto empresario que en el fondo defiende, piensa y actúa como un oligarca y no como un miembro de la burguesía.
Debemos promover un incremento significativo del empleo para garantizar una mejor distribución de las riquezas, debemos evitar el crecimiento unilateral y el aumento significativo de la pobreza, lo que obliga a los Estados a pisar firmes en el campo del paternalismo.
Se requiere pues, de una nueva clase para dirigir el proceso, se requiere del desarrollo de la burguesía y así lograr los avances demandados por el hombre y la sociedad en su conjunto.



