Por: BENEDICTO GRAU | 11:14 PMAdvierto que no soy del “club de los pendejos”. Pero los que si debieran tener un espacio de principalía en la dirección de ese “club” son los estrategas y seguidores del relanzado y cantinflesco proyecto presidencial de Hipólito Mejía (PPH), que se creen que todavía hay indios en este “boceto inconcluso de país”
Me explico. Estos “plus ultra” del marketing político vernáculo piensan de que se las “están comiendo”, ignorando adrede de que ese mecanismo estratégico se lo considera como elemental en cualquier proyecto de posicionamiento, cual que sea el producto de consumo humano.
Veamos. La estrategia con que se inician es la de procurar construir una percepción, utilizando todos los medios que el campo mediático les proporcione, para hacer creer a la población dominicana de que Hipólito Mejia concita en la actualidad el mayor nivel de afectos y popularidad con relación a los demás aspirantes presidenciales del PRD con miras al torneo electoral del 2012.
Lo anterior obedece a que saben que el producto Hipólito cuenta con la más alta tasa de rechazo que político alguno haya tenido en el país en los últimos años, y hay urgencia de reposicionarlo en el mercado electoral.
En consonancia con ese despropósito y para su provecho, el PLD, le cogió la seña y ha puesto al servicio (de forma intencional) de los pepehachistas, toda su industria vocinglera enquistada en programas de radio y televisión. Si aún no lo creen les invito a que corran el dial de su radio o tomen el control remoto de su televisor, para que vean si el tema de debate no es a son de “llegó papá”.
Para tales propósitos los “guruses” del PLD habrían impartido instrucciones para que sean invitados a esos programas, tanto Hipólito Mejía como los más fervientes exponentes del pepehachismo y virulentos opositores a Miguel Vargas, quien concita los mayores niveles de popularidad de la oposición, para ahondar más las pugnas dentro el PRD y que el fantasma de la desunión gravite en los predios perredeista.
Para el que lleva anotaciones y maneja numeritos, y para aquellos que lo ignoran, actualmente el padrón es de 6 millones 116 mil electores, y según las proyecciones podría llegar a los 6 millones 500 mil para las elecciones generales del 2012.
Pues mire “magino”, de esa totalidad se estima que alrededor de un 20% figuran inscritos en los partidos políticos reconocidos en el país, lo que significa que el 80% de la población con derecho al voto no pertenece a ninguna organización política. Es la franja de electores a quienes Balaguer les imprimió la denominación de “masa silente”.
Esa es la masa de votantes que deciden unas elecciones. Los partidos políticos por sí solos, con su militancia, no ganarían unas elecciones. Pues miren, en esa franja de electores es que Hipólito Mejía tiene la más alta taza de rechazo, casi un 70 por ciento, y dentro del PRD a penas tiene un 10 ó 12 por ciento de acólitos que les siguen.
Por eso es que el PLD prefiere colaborar con el PPH en esta etapa de construir una percepción de que el “papáupa de la matica” en el PRD es don Hipo porque saben de que a él si se lo comerán “con yuca y aguacate”, como diría Guido Gómez Mazara.
El autor es profesor.



