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Sin violencia ni desesperación organizar el desorden
Por: REGINO MARTÍNEZ BRETÓN, SJ. | 7:33 PM

Sin violencia ni desesperación organizar el desorden
a partir de la inauguración del puente nuevo del mercado de Dajabón.

Sin violencia ni desesperación, esa cola que se forma los lunes y viernes día del mercado de cada semana, no es fácil de organizar. Esa es una gran tarea a realizar partiendo de la inauguración del puente nuevo sobre el rio Masacre. La marea humana que se mueve, cual tornado afecta a los haitianos, dominicanos, los extranjeros: a todo el mundo. Y más todavía, esta situación social apunta hacia los atracos cometidos contra simples compradores, con la anuencia de la inteligencia y voluntad de la oficialidad. Por eso, ustedes ven que esa gruesa cola no es fácil de organizar, ese es el gran trabajo que hay que hacer a partir de la inauguración del puente.

El contexto dado en la zona urbana llamada mercado, lo presenta, de manera especial, el desorden en la circulación de vehículos de motor, carretillas, carretones, y gente que van y vienen a pie, facilitando a los carteristas, generando la violencia personal, y obstaculizando las salidas de emergencias de las instituciones de servicio púbico que inciden o están presentes en el área del mercado, las cuales no pueden tener una movilidad rápida.

Se dificulta el servicio de transporte de enfermos en la ambulancia del hospital Ramón Matías Mella, la cual queda atascada en medio de los tardíos tapones. Ocurre que no puede salir porque hay una patana sin chofer parada por ahí: ¿cómo se permite eso? Entonces, esa patana estacionada sin chofer hace que se acumulen carretillas; que se acumulen motores; que se acumulen gentes, ¡oiga!, es la de san Quintín. El poder caminar lunes y viernes por ese mercado. Asimismo sucede con los Bomberos.

Cuando no es una patana, es uno que quiere pasarle por arriba a otro; o es el otro que se mete por delante del otro y se arma el tranque gastando una hora y 45 minutos ahí perdidos. Esperando a que alguien desembrolle ese hilo.

Y, nosotros decimos que todo eso se puede hacer, se puede controlar, si tenemos de verdad funcionarios que funcionen, que hagan lo que tienen que hacer: los inspectores de migración, los del ayuntamiento, el ejército, el Cesfront, Aduana, y si queda una de esas, que haga lo que tienen que hacer entonces la circulación vehicular y peatonal fuera perfecta.

El problema es, que en río revuelto, ganancia de pescadores. ¿Qué significa eso? ¿Quiénes son los ganadores? Los delincuentes y los que debieran controlar los delincuentes. Porque quienes permiten el desorden son las autoridades.

No es el pueblo el que hace el desorden; el pueblo se desespera, y se echa a caminar porque quiere llegar, pero, supuestamente están las autoridades que están para eso como la policía, inspectores del Ayuntamiento, o personas que el cabildo ponga ese día para controlar el caos. El Cesfront, el ejército, estos organismos no aparecen en la tarde, sino que están ahí desde todo el tiempo por ser una de sus áreas más importantes de trabajo de la seguridad nacional.

¿Por qué dura tanto el mercado? Porque la bonanza se tranca y, lo que se puede hacer en una media hora se toma dos horas. Por ejemplo, para un carretillero que va desde el camión que le da la carga de tayota, plátano, auyama, guineo y coco, para dar éste viaje dura tres horas. Debido a que no puede avanzar con su carretilla.

Ese tiempo que pierde por el tranque, se puede facilitar y el mercado terminaría como a las dos de la tarde si hubiera una circulación fluida y racionalizada. Pudiéndose iniciar la limpieza y el barrido de la basura como resultado del proceso comercial a tiempo por igual.

Fíjense Ustedes, el Ayuntamiento es el que cobra los impuestos, hasta ahora, a los comerciantes y éste organismo edilicio no tiene gastos, lo único que hace es tirar una raya y cobrar 10, 20, pesos y al camión 50,100 ó 150 pesos, y el que cobra es un llamado inspector que entrega lo que quiera. Quien muchas veces quita mercancías a los/as vendedores haitianos/as que cuestan más que los 10 ó 20 pesos del impuesto.

Esa acción de despojar productos a cualquier vendedor del mercado por parte de los inspectores y militares: además, de ser un abuso de poder, es una violación a sus derechos como ciudadanos/as que nace del desorden existente actualmente.

Entonces, para el próximo día 3 de julio, 2010, no es solamente decir ya se abrió la puerta, ya que es una manera graciosa e irresponsable de enfrentar una realidad desesperante que se vive los lunes y los viernes. Para la apertura del puente nuevo, las autoridades tienen que racionalizar en coordinación con el Puente viejo, con la Aduana, con Migración. Eso es lo que hay que hacer en este periodo, hasta que llegue el día de la inauguración.

Y nosotros los y las de la Sociedad Civil nos vamos preparando también. Ya en la reunión del pasado día 9 de junio, se le presentó a las autoridades, y, ahí en esa reunión el vocero de la Sindica dijo que, “el día 3 de julio se iba a abrir el puente”, entonces, quienes estábamos ahí presente aceptamos que se abra el puente. Y actualmente nos estamos preparando para celebrar esa fiesta, porque sería la mayor alegría que se nos pudiera dar.

El uso racional del puente conlleva lograr la circulación digna de todo el personal y vehículos que hacen presencia en el mercado los lunes y viernes; no obstante, si no se hace de esa manera. Y, si las autoridades no lo logran; la Sociedad Civil sí sabe cómo hacerlo, porque estamos preparando un plan para eso, para darles un ejemplo a la falta de voluntad de las autoridades.

A partir del día de tres de julio, los dirigentes de cada una de las asociaciones y organizaciones civiles y religiosas tanto de la República Dominica como de la República de Haití, estamos preparando éste plan para demostrar que sí podemos, que sí se puede cuando se quiere hacer las cosas bien hechas para beneficio de la población que las reclama con antelación de tiempo.