Por: JOSÉ LUÍS MORONTA SERRANO | 2:53 PMRecuerdo que, durante mi infancia, en la televisión dominicana se difundía una serie de dibujos animados que gustaba mucho a los niños. Esta serie, protagonizada por un murciélago con alas de acero y un ayudante de fisonomía asiática y experto en artes marciales, tenía un villano muy peculiar que se caracterizaba por hacer pronósticos sumamente certeros sobre la ocurrencia de asaltos y otros crímenes.
Nicanor, El Pronosticador, como le llamaban a aquel villano en la ciudad en la que se desarrollaba casi siempre la trama de “los muñequitos”, iba a los medios de comunicación a hacer sus exactas “predicciones”. ¿Cuál era el método tan eficiente usado por este villano de los dibujos animados para tener tanta precisión en sus “pronósticos”? Nicanor era quien cometía los crímenes “pronosticados” por él.
Antes y después de las recientes elecciones congresuales y municipales, en las que el Partido de la Liberación Dominicana obtuvo una victoria apabullante sobre su principal adversario, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), dirigentes perredeístas que no resultaron favorecidos en las primarias de su organización “pronosticaron” que ese partido iba a tener un mal desempeño en el reciente torneo electoral debido, según sus argumentaciones, al mal manejo que la actual dirección de esa organización había mostrado respecto a la escogencia y reserva de candidaturas.
Durante toda la campaña de ese partido opositor, esos dirigentes estuvieron haciendo hasta lo indecible para descalificar al grupo que lo dejó fuera del “pastel”, hasta el punto de que, el daño a la imagen de esa organización en relación con el certamen electoral, no fue producto de ninguna campaña orquestada por el PLD, sino que fue provocado por las maquinaciones alevosas de los principales dirigentes del PRD que fueron desplazados y que cada día pierden más espacio dentro de esa entidad partidaria.
Después del PRD perder ante el partido de gobierno, salen ahora diciendo que fueron los desaciertos de Miguel Vargas Maldonado y su equipo los culpables de esa derrota, cuando la mayor cuota de esa responsabilidad corresponde a ellos que, desde diferentes ángulos, hicieron de todo para que esa organización no tuviera ni siquiera un desempeño aceptable en los pasados comicios.
Al igual que el villano de los citados dibujos animados, “pronosticaron” la derrota de su partido sobre la base de lo que estaban haciendo, en franca y abierta conspiración contra una dirección que se ha esforzado por erradicar el tigueraje pasado de época que ha mantenido al PRD en un archipiélago de intereses irreconciliables y que mantiene a esa organización rezagada ante el empuje de un rival que han hecho de la disciplina y la unidad su método de acción.



