Por: BOLÍVAR BELTRÉ | 11:48 PMLlegaron con los ojos tintos en sangre, con las bocas abiertas echando babas como si fueran perros rabiosos. Tocaron irreverente la puerta. No bien se abrió cuando hizo su entrada una jauría de lobos sedientos de sangre: un niño de dos años, una mujer y un revolucionario, un conquistador de futuro fue lo que encontraron. Leer más [+]



