Por: RAFAEL E. CAAMAÑO C. | 6:01 PMEn medio de la oscuridad y el caos formado por las muchas hamacas, comprobamos que, afortunadamente, nadie ha sufrido lesión alguna. A la salida del sol, improvisamos un desayuno con yuca y plátanos hervidos, que logramos comprar a una familia india. Poco después, reiniciamos la navegación hacia Puerto Francisco de Orellana, 76 kilómetros aguas abajo. Leer más [+]



