Lunes  03 de Agosto de 2026 | Última actualización 01:26 PM
Por: HECMILIO GALVÁN | 9:54 AM
Un buen día, Don Anselmo, el vecino de al frente, murió. Dejó aquel sombrero pueblerino que nunca se apeó, dejó su cayuco en la arena, pero sobretodo, dejó varias casas, fincas, y un dinero en el banco que nunca nadie cobró, y que sólo ha quedado como un de los tantos rumores de Sabana de la Mar. Leer más [+]

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