Por: EDUARDO BECERRA* | 11:33 AMYo, el Supremo se inscribe en aquellos textos que, siguiendo la estela de El señor presidente (1946), de Miguel Ángel Asturias, dotan a la figura del dictador de un espesor mítico que va más allá de su realidad histórica concreta, planteamiento que tendrá su continuidad en El recurso del método (1974), de Alejo Carpentier... Leer más [+]
Por: JOSÉ DANILO DOMÍNGUEZ | 5:27 PMDe su parte, el esposo de la amiga no quiso quedarse atrás y, rascándose la cabeza, en un gesto nervioso, propio de los que de lejos parecen y de cerca son, incentivado por las palabras de su compañera, no sin cierta emotividad, con voz casi melodiosa, como si cantara, se expresó de esta manera: -Sí es una calumnia, a mi me consta también. Leer más [+]
Por: JOSÉ DANILO DOMÍNGUEZ | 6:53 AMMe hubiera gustado, tomando en cuenta la visita del Papa a América Latina (miembro activo de la juventud hitleriana), que en vez de condenar el Socialismo la iglesia que dirige pidiera perdón, no ya por la quema de la biblioteca de Alejandría, no la quema de Juana de Arco, no por la participación al lado del fascismo y el nazismo en el asesinato de comunistas y judios... Leer más [+]
Por: FELIPE LORA | 10:23 AMDesde su mártir morada / Reclama con su grandeza / Pues nota con gran tristeza / Que aquí no cambiado nada. Para el gobierno él prepara / La afamada invitación: O defiende la nación / En contra de esos rateros O aquí tendrá usted su vuelo / Para que coja un avión. Leer más [+]
Por: TEÓDULO ANTONIO MERCEDES | 2:28 PMDe todas esas catástrofes naturales, en mi existencia el que ha logrado a través del tiempo perdurar y convertirse en un sueño lleno de brumas, desde donde se observa el transcurrir de la vida como desde una cortina llena de tonalidades grises, ha sido el llamado El huracán Flora, el cual atravesó la península de Barahona el 3 de octubre del año 1963. Leer más [+]
Por: JOSÉ DANILO DOMÍNGUEZ | 7:29 PMEn la casa de Magnolia Suazo, trataron de bautizarla arrojándonos una bacinilla de orina fermentada. El canto y la poesía se hermanaban al ruego taciturno, al requerimiento y los requiebros de una adolescencia encendida por las hormonas, y activada por el licor amargo de las penas y el amor no correspondido. Leer más [+]



